El galardón puso en valor su extensa producción en las tablas, la pantalla grande y la televisión, rescatando sus lazos de origen y su permanente identificación con el partido del norte bonaerense.
El Honorable Concejo Deliberante de San Isidro transformó su sexta sesión ordinaria del período 2026 en el marco para un reconocimiento de profunda significación local: la proclamación de Roberto Carnaghi como Vecino Destacado de la Cultura. El proyecto, que contó con el impulso inicial del edil Ricardo Antoniassi, congregó en el recinto a legisladores locales, delegados de la Asociación Argentina de Actores y Actrices, familiares y una masiva concurrencia de vecinos que colmaron las gradas para homenajear al intérprete.
A sus 88 años de edad, y manifestando una honda conmoción interna, el agasajado siguió las alternativas del acto de pie y ofreció un escueto pero sentido agradecimiento ante los presentes. “Gracias. Nunca imaginé que me iba a pasar esto. Me produce una enorme emoción estar hoy acá y que ustedes me den un premio por algo que yo he disfrutado y he gozado durante toda mi vida. Es el hecho de que estén acá y que digan: ‘Le gusta el teatro, le gusta lo que hemos hecho, lo que hemos hecho acá dentro de este partido’. No solamente yo”. Una ovación unánime por parte de toda la sala clausuró su intervención, haciendo palpable el arraigo del actor tanto en el tejido comunitario local como en la identidad cultural del país.
La biografía de Roberto Carnaghi guarda una ligazón indisoluble con la geografía de San Isidro. Su núcleo familiar se radicó en la planta urbana de Villa Adelina a los pocos años de su nacimiento. En dicha localidad completó sus estudios primarios en las aulas de la Escuela N° 12, para luego asistir al Colegio Santa Isabel durante el ciclo secundario. Sus primeras aproximaciones formales a la disciplina dramática tuvieron lugar en el ámbito del Teatro Escuela Municipal de San Isidro, integrando el elenco de la pieza El herrero y el diablo. Aquella experiencia inicial resultó bisagra para su porvenir: el director Don Camilo da Passano detectó sus condiciones naturales y lo instó a ingresar al Conservatorio Nacional de Arte Dramático, institución que por entonces funcionaba bajo la conducción del maestro Antonio Cunill Cabanillas.
A partir de ese hito fundacional, Carnaghi edificó una trayectoria interpretativa continua en las carteleras nacionales, ganándose un espacio propio de relieve en el plano artístico. Su permanencia en la actividad corrió en paralelo con la obtención de múltiples lauros y el respeto generalizado de sus pares y el público general.
La producción del actor recorre las variables del teatro, el cine y las propuestas televisivas. En la industria cinematográfica formó parte de largometrajes emblemáticos de la talla de La Raulito, Sol de otoño y Moebius. En tanto, el medio televisivo lo tuvo como animador central de recordados formatos de humor, propuestas de unitarios y ficciones diarias de masiva audiencia, compartiendo cartel con figuras de la dimensión de Tato Bores y Antonio Gasalla.
Dentro de los galardones que jalonan su recorrido profesional sobresalen la entrega del galardón ACE de Oro obtenido en el año 2006, sumado a diversas estatuillas de los premios Martín Fierro. El sector de sus colegas y las distintas generaciones de espectadores ponderan su profesionalismo y un registro actoral caracterizado por su plasticidad para amoldarse a los cambios estéticos de las distintas etapas de la escena nacional.
Durante el último tiempo, si bien disminuyó sus apariciones en los canales de aire tradicionales, su vigencia interpretativa no decayó. En el transcurso de 2024 integró el reparto del film El Jockey, bajo las órdenes del realizador Luis Ortega, producción que cosechó su postulación para disputar un lugar en las ternas de los Premios Oscar y los Premios Goya, además de formar parte de la grilla oficial del Festival de Venecia. Dicho largometraje ratificó ante las audiencias la vigencia de la impronta escénica de Carnaghi.
La jornada legislativa reservó además un espacio para otro reconocimiento institucional: los representantes de la Delegación Zona Norte de la Asociación Argentina de Actores y Actrices, Jorge Córdoba y Estela Oriana, hicieron entrega de una mención especial al artista. El motivo del agasajo radicó en conmemorar sus 60 años de permanencia como afiliado a la entidad sindical, oportunidad en la que encomiaron su lealtad hacia sus inicios teatrales en San Isidro y su permanente compromiso con el colectivo de trabajadores del espectáculo.
El tramo protocolar del encuentro contempló la entrega de la correspondiente certificación diplomática y discursos que pusieron de relieve el mérito de sostener una conducta profesional ininterrumpida a lo largo de seis décadas, conservando siempre un nexo de pertenencia con su comunidad de origen.
La ligazón de Carnaghi con la localidad sumó un hito previo en el año 2019, período en el cual aceptó la designación como padrino de la “Sala Roberto Carnaghi”, espacio cultural emplazado en las instalaciones de la Sociedad de Fomento Nueve de Julio en la ciudad de Boulogne. Dicha denominación se fijó como un tributo a su historia personal y como una referencia de estímulo destinada a los nuevos realizadores y actores del ámbito local.