El ente financiero internacional le transmitió una serie de sugerencias en materia impositiva a la administración nacional, con el propósito de optimizar la recaudación del Estado.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) remitió sus lineamientos al Ejecutivo liderado por Javier Milei con vistas a impulsar una reestructuración impositiva. La misma contempla incorporar a un volumen más amplio de asalariados al esquema del Impuesto a las Ganancias, además de modificaciones en el régimen del Monotributo que conllevarían actualizaciones al alza.
Estas consideraciones técnicas se difundieron de manera previa a la liberación de una partida de 1.000 millones de dólares, enmarcada en el programa crediticio por un pasivo de 20.000 millones de dólares que la gestión libertaria convalidó meses atrás.
Las propuestas del organismo surgieron a partir de las evaluaciones correspondientes al “Artículo IV”, un relevamiento periódico de supervisión macroeconómica que efectúa la entidad para examinar el cumplimiento de los objetivos fiscales asumidos en el pacto.
Los pilares de la reestructuración tributaria impulsada por el FMI
- Recorte de incentivos y excepciones fiscales: El organismo técnico centró su atención en el elevado nivel de gasto tributario, puntualizando sobre el impacto del IVA, el Monotributo y los marcos de promoción específicos. En tal sentido, propuso homogenizar las tasas del IVA, restringir las excepciones vigentes y sostener mecanismos de reintegro dirigidos exclusivamente a los segmentos de menores recursos.
- Ampliación de la base imponible en Ganancias: Exhortó a deprimir el umbral mínimo de ingresos no imponibles para incrementar la nómina de trabajadores alcanzados por el gravamen. La meta trazada aspira a que el impuesto recaiga sobre una proporción no menor al 20% de la fuerza laboral registrada, promoviendo a la par un ordenamiento más sencillo de las deducciones y los tramos de las alícuotas.
- Modificaciones estructurales en el Monotributo: Si bien la institución ponderó la utilidad de esta herramienta para favorecer la inclusión al sistema formal, alertó que propicia asimetrías respecto al régimen general y desalienta la expansión de las firmas. Frente a esto, planteó una mayor articulación entre ambas modalidades y mitigar la brusquedad en las transiciones de las escalas.
- Rediseño del gravamen a las sociedades mercantiles: El informe evaluó negativamente el tope marginal del 35% aplicado a las corporaciones, señalando que excede los parámetros medios del escenario global. En su reemplazo, propuso una tasa uniforme simplificada combinada con un esquema impositivo mínimo calculado sobre los ingresos brutos para desalentar las maniobras de evasión.
- Ajustes en tributaciones selectivas: Sugirió la adecuación y simplificación de las cargas que pesan sobre los hidrocarburos, los productos del tabaco, las bebidas alcohólicas y los refrescos con adición de azúcar, mediante una articulación de gravámenes fijos y proporcionales indexados por el índice de precios.
Exigen un incremento del 3,3% en los ingresos fiscales
Las proyecciones elaboradas por el FMI sostienen que, en caso de que la administración de Javier Milei adopte de forma rigurosa la totalidad de estas orientaciones, el fisco podría experimentar una expansión de sus ingresos equivalente al 3,3% del Producto Bruto Interno (PBI).
Para dar cumplimiento a dicha meta, resulta una premisa ineludible lograr que una quinta parte (el 20%) de la nómina de trabajadores bajo relación de dependencia quede sujeta al pago de Ganancias; un requerimiento que podría generar tensiones con los posicionamientos doctrinarios habituales del espacio libertario.
Conforme a las previsiones numéricas aportadas por la entidad multilateral, la incorporación de nuevos contribuyentes al régimen de Ganancias generaría un ingreso adicional de 1 punto del PBI, en tanto que el endurecimiento en los parámetros del Monotributo aportaría una mejora fiscal del 0,4 por ciento.