11 años del «Ni Una Menos»: Multitudinaria marcha en reclamo de justicia

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Microfono Abierto

Jornada federal por el 11° aniversario de Ni Una Menos: masiva convocatoria en las inmediaciones del Congreso y en los principales centros urbanos de la República Argentina

La movilización central, que tiene como eje geográfico el Palacio Legislativo de la Nación, se replica de forma simultánea en diversas jurisdicciones del territorio nacional con demandas unificadas de justicia, erradicación de las violencias machistas y exigencia de políticas públicas preventivas. Detalles y desarrollo cronológico del acontecimiento institucional.

Lectura del documento central y principales definiciones políticas

17:36 | Cazzu y Thelma Fardín asumieron la lectura de la proclama consensuada

En consonancia con el arribo paulatino de nutridas columnas de manifestantes a la Plaza del Congreso, se procedió a dar publicidad al documento unificado que elaboraron las distintas organizaciones civiles convocantes. La lectura de la pieza discursiva central estuvo a cargo de la cantante jujeña Cazzu y de la actriz Thelma Fardín, esta última consolidada como una de las referentes preeminentes en la visibilización de las violencias de género tras haber impulsado la acción penal contra el actor Juan Darthés.

El manifiesto corporativo concentró su argumentación en los recientes femicidios de las adolescentes Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia, así como en el de Noelia Carolina Romero, sosteniendo que dichos episodios luctuosos constituyen una manifestación de las violencias institucionales que, según la perspectiva de las entidades, ejerce el propio aparato estatal. Con base en dicho diagnóstico, los colectivos reclamaron el esclarecimiento judicial de los hechos y objetaron los criterios de intervención de determinados estamentos del Poder Judicial y de las fuerzas de seguridad.

Entre los posicionamientos de mayor relieve doctrinario, la proclama denunció la configuración de lo que definieron como un “antifeminismo de Estado”, atribuyendo a la conducción del Gobierno nacional la responsabilidad por el desmantelamiento de los dispositivos y programas públicos orientados a la prevención y mitigación de las violencias por motivos de género. Concurrentemente, el documento manifestó un rechazo unánime hacia las posturas que pretenden relativizar la figura jurídica y criminológica del femicidio, advirtiendo que la negación de dicha categoría técnico-legal conlleva el desconocimiento de las asimetrías y desigualdades de carácter estructural que condicionan la existencia de las mujeres y las diversidades.

La plataforma de demandas presentada durante la tarde incorporó, asimismo, exigencias perentorias relativas a garantizar la continuidad de los programas de asistencia económica y social para víctimas, la efectiva aplicación de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) en los establecimientos pedagógicos, el irrestricto acceso a los derechos de índole sexual y reproductiva, y una reestructuración profunda de los mecanismos de respuesta estatal ante situaciones de vulnerabilidad.

15:35 | Comienzo del flujo peatonal y agrupamiento de columnas

Miles de ciudadanos iniciaron el proceso de concentración en los sectores periféricos y accesos al Congreso de la Nación, al cumplirse once años de la primera movilización histórica que transformó la problemática de la violencia machista en un eje de debate y exigencia social de carácter masivo. El despliegue de la jornada se configuró a partir de la confluencia de estructuras pertenecientes a colectivos feministas, centrales sindicales, agrupaciones estudiantiles y organismos de derechos humanos provenientes de diversos puntos geográficos del área metropolitana, proyectando una concurrencia de amplias dimensiones.

En el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el horario formal para el acto central se fijó a las 17 horas frente a la sede del Poder Legislativo. No obstante, desde las primeras horas de la tarde, las autoridades viales registraron interrupciones totales y parciales en la circulación vehicular, debiendo instrumentarse desvíos de tránsito sobre las arterias de la Avenida de Mayo, Avenida Rivadavia, Avenida Callao y Avenida Entre Ríos.

El desarrollo de la marcha en el presente período anual se encuentra signado por el impacto social derivado de los asesinatos de Agostina Vega, de 14 años de edad, en la provincia de Córdoba; Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, en la provincia de Misiones; y Noelia Carolina Romero, en la localidad bonaerense de Temperley. Bajo la consigna institucional “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, la convocatoria se desenvuelve en un escenario de explícitas disidencias hacia la gestión del Ejecutivo nacional por las reducciones presupuestarias aplicadas sobre las áreas de asistencia y prevención, sumado a las declaraciones oficiales que cuestionan la especificidad del femicidio como figura criminal autónoma.

Declaraciones de referentes históricos y vigencia del reclamo

En los momentos previos al inicio de la marcha, Jorge Taddei —padre de Wanda Taddei y uno de los actores históricos en la visibilización de la violencia de género en el país— compartió sus reflexiones respecto al escenario actual y los riesgos de regresión en materia de derechos consolidados. El referente evaluó la jornada como una fecha de significación particular, reconociendo que si bien los índices absolutos de femicidios no registran variaciones a la baja debido a la persistencia de los factores causales subyacentes, se ha verificado un progreso de gran magnitud en lo concerniente a la organización colectiva y la lucha por la equidad de las mujeres, según lo expresado en declaraciones a la emisora La Cielo.

En forma simultánea, Taddei dirigió cuestionamientos hacia los posicionamientos discursivos orientados a atenuar la centralidad de la problemática. El entrevistado calificó dichas posturas como un retroceso conceptual severo, caracterizando las objeciones formuladas por diversos voceros del sector oficialista respecto a la tipificación legal del femicidio como concepciones anacrónicas y perjudiciales que remiten a lógicas decimonónicas carentes de perspectiva futura.

A medida que las delegaciones continúan su ingreso a la plaza parlamentaria y se confirman concentraciones análogas en las principales capitales de provincia, la jornada vuelve a estructurarse sobre un postulado que, a más de una década de su formulación original, conserva plena vigencia: la demanda ineludible de justicia para las víctimas y la exigencia al Estado de instrumentos de intervención eficaces para neutralizar nuevas manifestaciones de violencia.

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