A partir de hoy, sábado 7 de febrero, la Argentina se convierte en sede de la primera edición sudamericana del Festival Internacional de Live Looping Y2K. Esta técnica, que consiste en la grabación y superposición de capas sonoras en tiempo real para estructurar piezas musicales completas durante una actuación, tiene en Juana Molina a una de sus máximas referentes globales. El evento, que nació en California en 2001, iniciará sus actividades en la Ciudad de Buenos Aires en el espacio Chela (Iguazú 451) desde las 11:00 h, para luego trasladarse a la Comarca Viedma-Patagones del 9 al 17 de febrero. Todas las propuestas serán con entrada libre y gratuita.
El músico y compositor viedmense Juan Carrizo es el responsable de este desembarco. Tras participar en ediciones en Estados Unidos desde 2017, Carrizo propuso al fundador del festival, Rick Walker, traer la experiencia a tierras australes. Con el apoyo de la productora Eugenia Galeano, el proyecto se materializó bajo una premisa de autogestión y colaboración internacional.
Raíces y esencia de una técnica hipnótica
Aunque el origen del loop se remonta a la música electroacústica y concreta de fines de los años 40, su incursión en la cultura popular se dio en la década del 60 con The Beatles (en piezas como “Tomorrow Never Knows”) y la experimentación del dub. Posteriormente, el techno y el trip hop terminaron de consolidarlo. Sin embargo, el Live Looping mantiene un carácter de nicho que convierte al festival en una experiencia inmersiva única.
Carrizo explica que la regla de oro del Y2K es que nada debe ser pregrabado. La intención es generar un vínculo orgánico con el público, desde el «nerd» del audio hasta el espectador casual. El espectro sonoro es vasto: desde canciones de cuna hasta interpretaciones de Stravinsky con trompetas loopeadas, priorizando siempre la escucha atenta y la pluralidad de texturas.
La delegación 2026: Talento local e internacional
Pese a que Juana Molina no participará por encontrarse presentando su nuevo álbum, la representación argentina será federal y diversa. Artistas como Aipu, Gustavo Sapir, Jeremías Adriel Martínez y el arpista Mariano Sandoval integran la grilla local. Por el lado internacional, destacan figuras como Katja Šulc (Eslovenia), Dominika Belanská (Eslovaquia), David Tristram y el proyecto Violoncheloops, que fusiona la técnica académica con medios electroacústicos.
El gran prócer del género, Rick Walker, ofrecerá el concierto de apertura de manera remota debido a complicaciones de salud. El festival no solo contará con recitales, sino también con talleres, buscando descentralizar la oferta cultural.
Un oasis en la autogestión
Realizar un evento de esta magnitud en el contexto actual representa un desafío mayúsculo. Para Carrizo, equilibrar una propuesta autogestionada con la realidad económica es complejo, pero necesario. «La apuesta es plantar flores en el desierto», reflexiona el músico, quien descubrió el potencial del live looping en 2013 buscando una forma de llevar adelante sus composiciones en solitario, dando vida a obras como su tema «Otoño».