Incertidumbre en Diputados: La oposición sin quórum para citar a Adorni

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Microfono Abierto

Luego de quince días de tensión por las denuncias sobre los bienes del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el oficialismo parece estar cerca de obtener un triunfo político en la Cámara Baja. Aunque diversos sectores opositores llamaron a una sesión especial este jueves para analizar cuatro iniciativas que buscan, esencialmente, la citación del funcionario, las fracturas en el arco opositor y los pactos de la Casa Rosada con gobernadores apuntan a frustrar el inicio del debate por falta de número.

La meta concreta de la jornada es forzar a las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento a emitir dictamen sobre los pedidos de interpelación. Actualmente, ambos cuerpos de trabajo están bajo la órbita de La Libertad Avanza; sin una orden directa del pleno (el emplazamiento), la oposición carece de herramientas para obligarlas a tratar los expedientes contra el jefe de ministros.

Lograr que los proyectos consigan despacho de comisión resulta vital. De lo contrario, los legisladores opositores se verían obligados a reunir una mayoría especial de dos tercios para tratar los temas «sobre tablas», una cifra inalcanzable sin el apoyo oficialista.

Por el contrario, para el emplazamiento de una comisión solo se requiere alcanzar el quórum de 129 representantes y, posteriormente, una mayoría simple en la votación. No obstante, el trámite es complejo: tras obtener el dictamen, la oposición debería realizar una nueva convocatoria y sancionar la interpelación con mayoría absoluta.

Desde el Poder Ejecutivo la orden es bloquear este proceso a cualquier precio. El temor radica en que la interpelación, que obliga a Adorni a una rendición de cuentas minuciosa, pueda escalar hacia una moción de censura. Dicho mecanismo constitucional permitiría la destitución del cargo, una herramienta que, si bien está vigente en la Carta Magna, jamás se ha aplicado en la historia argentina.

Tanto Unión por la Patria como el Frente de Izquierda y sectores de Provincias Unidas han manifestado su voluntad de remover a Adorni a través del Congreso. A este grupo se han plegado legisladores individuales, entre ellos la exintegrante del bloque oficialista Marcela Pagano, quien incluso llevó sus acusaciones contra el funcionario a la justicia penal.

Pese a las coincidencias generales, las discrepancias estratégicas amenazan el plan. El pedido de sesión fue rubricado por diputados del Frente de Izquierda y Provincias Unidas, dejando fuera de la firma inicial al bloque peronista. En la bancada que lidera Germán Martínez la exclusión generó irritación, y la respuesta fue condicionar su apoyo a una ampliación del orden del día. El kirchnerismo pretende incluir proyectos sobre deudas familiares, resguardo de pymes y regímenes de licencias laborales, entre otros.

Esta contrapropuesta chocó con la resistencia de los demás bloques convocantes. «Es una traba que ponen ellos; rechazan cualquier iniciativa que provenga de nuestro lado», argumentó una legisladora del peronismo respecto a la falta de coordinación.

Dentro de Unión por la Patria interpretan que esta convocatoria «inconsulta» responde a una interna política. «Lanzaron la sesión solo para evidenciar a los bloques que colaboran con la Casa Rosada, pero el resultado será que no habrá quórum», advirtieron, aludiendo a los legisladores de Provincias Unidas vinculados a los gobernadores de Córdoba, Martín Llaryora, y de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quienes no tienen previsto facilitar el inicio de la sesión.

El éxito de la convocatoria también depende del respaldo de otros mandatarios provinciales, algo que hoy parece improbable. Los gobernadores de Catamarca, Tucumán y Salta ya señalaron que los integrantes de los bloques Independencia, Elijo Catamarca e Innovación Federal evitarán un choque directo con el Gobierno nacional.

Bajo la misma lógica se mueven el PRO y la UCR. Aunque ambos partidos mantienen sus propios conflictos con los libertarios de cara al armado de las listas para las elecciones del próximo año, han decidido, por el momento, no poner en riesgo su relación institucional con la Casa Rosada.

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