Con un cabezazo agónico de Santiago Sosa a los 44 minutos del segundo tiempo, el equipo de Gustavo Costas venció 1-0 al «Pincha» en UNO. Tras romper una racha negativa, Racing selló su boleto para enfrentar a Rosario Central en la próxima instancia del Torneo Apertura 2026.
Desde el pitazo inicial, Racing saltó al césped con la premisa de dominar. Gustavo Costas apostó por una postura ambiciosa, proyectando a sus laterales al ataque y logrando arrebatarle la posesión al equipo que había liderado la Zona A. Sin embargo, ese control del balón no se traducía en peligro real: mientras la «Academia» manejaba los hilos con un 60% de tenencia, el «Pincha» era mucho más punzante y acumulaba remates al arco sin necesidad de tanta elaboración.
El trámite sufrió un quiebre emocional a los 25 minutos. Alan Forneris, que venía siendo el eje del mediocampismo albiceleste, debió abandonar la cancha entre lágrimas por un fuerte dolor en su rodilla izquierda. En su lugar ingresó Bruno Zuculini, mientras la preocupación se instalaba en el banco visitante a la espera de los estudios médicos que determinen la gravedad de la lesión.
Tras ese parate, el juego entró en una meseta hasta que un error defensivo de Estudiantes dejó a Adrián «Maravilla» Martínez cara a cara con Fernando Muslera. El goleador, incómodo en el apoyo, sacó un derechazo cruzado que se fue desviado, desperdiciando una chance inmejorable para abrir el marcador antes del descanso.
El complemento inició con un exceso de cautela por parte de ambos bandos. Recién a los 15 minutos, la paridad estuvo a punto de romperse: Leandro González Pirez rompió líneas, eludió a dos rivales y asistió a Facundo Farías, quien habilitó a Guido Carrillo frente al arco vacío. Increíblemente, el delantero le entró muy abajo a la pelota y la mandó por encima del travesaño, provocando la incredulidad de todo el estadio.
Poco después, Estudiantes volvió a avisar con un remate furibundo de Edwuin Cetré que terminó en la red, pero el grito fue anulado por una posición adelantada previa detectada por el juez de línea. El local era superior y los cambios parecían darle mayor frescura al conjunto platense, que acorralaba a un Racing replegado y dependiente de algún contragolpe aislado.
Cuando el partido se consumía y ambos equipos parecían resignados al tiempo suplementario, apareció la jerarquía del capitán. A los 44 minutos, Gabriel Rojas lanzó un centro milimétrico que Santiago Sosa conectó de cabeza para inflar la red y sentenciar el 1-0. Fue un mazazo para Estudiantes, que se despide prematuramente tras haber sido uno de los protagonistas más sólidos de la fase regular.
Para Racing, el triunfo tiene un sabor especial: corta una seguidilla negativa y funciona como un envión anímico vital de cara a los cuartos de final. Allí lo espera Rosario Central, que viene de eliminar a Independiente. El choque de «Academias» tendrá lugar el próximo miércoles en el Gigante de Arroyito, con horario aún por definirse.