La Legislatura Impulsa Cambios para Flexibilizar la Veda Electoral y Habilitar Espectáculos y Gastronomía
La Legislatura bonaerense ha puesto en debate un proyecto con el fin de instar al Congreso Nacional a modificar el Código Electoral y eliminar las restricciones que, durante la veda, prohíben la realización de espectáculos culturales y limitan la actividad gastronómica. La iniciativa busca corregir la confusión generada en los últimos comicios de la provincia, donde se aplicaron prohibiciones que en realidad no correspondían al marco legal bonaerense.
Prohibiciones Anticuadas y un Doble Estándar
El proyecto, presentado por la diputada Alejandra Lorden del bloque UCR–Cambio Federal, propone que se revisen específicamente los artículos 71, incisos “b” y “c”, de la Ley 19.945 (Código Electoral Nacional), que desde 1972 prohíben los espectáculos públicos y la venta de bebidas alcohólicas en la jornada electoral. La legisladora argumenta que estas limitaciones ya no se ajustan a las necesidades de la sociedad contemporánea, señalando que «restringir el acceso a la cultura en un día de ejercicio democrático es una contradicción en sí misma».
El texto de la iniciativa subraya una problemática que se evidenció en las últimas elecciones provinciales: una gran cantidad de comercios, incluidos bares, restaurantes y teatros, optaron por cerrar sus puertas, aplicando la normativa nacional por costumbre, a pesar de que la Ley 5.109 bonaerense solo prohíbe la venta de alcohol, sin extender las restricciones a actividades culturales. Esta superposición de marcos legales genera incertidumbre en el sector comercial y organizador de eventos.
Impacto Económico y un Cambio de Paradigma
La propuesta busca actualizar el concepto de veda, que históricamente fue concebido para evitar la influencia política o la agitación social. Actualmente, las actividades culturales y gastronómicas no representan una amenaza a la transparencia del proceso electoral. Por el contrario, la cultura es vista como un «derecho humano» y un «espacio de encuentro y cohesión social», por lo que prohibirla resulta un menoscabo para la ciudadanía.
Uno de los aspectos más críticos es el impacto económico negativo que la veda genera en sectores como la gastronomía, el entretenimiento y el turismo, que pierden días de alta demanda potencial. La diputada remarca que estas medidas «carecen de evidencia de que contribuyan a la transparencia o la seguridad del proceso electoral» y que, en el contexto económico actual, cada jornada de trabajo es vital.
El proyecto de Lorden se inscribe en una tendencia más amplia de revisar normas electorales heredadas de contextos autoritarios. Aunque es de carácter declarativo y no modifica directamente la ley nacional, busca armonizar la legislación provincial y nacional para eliminar contradicciones que limitan libertades individuales y generan un daño económico innecesario a los sectores productivos.