El proyecto de modernización laboral, que sufrió la eliminación de los apartados que reducían las licencias por accidentes y enfermedades, deberá regresar al Senado. El oficialismo apunta a obtener la sanción definitiva antes del 1 de marzo, fecha en la que Javier Milei inaugurará las sesiones ordinarias. La colaboración de los gobernadores resultó determinante para garantizar el quórum y preservar los puntos más sensibles de la norma.
La Libertad Avanza consiguió la aprobación en la Cámara de Diputados del esquema de modernización laboral que contaba con media sanción de la Cámara Alta. Debido a la exclusión del artículo sobre licencias médicas, el texto debe volver al Senado para su ratificación. La estrategia gubernamental busca convertir la iniciativa en ley la próxima semana, permitiendo que el presidente arribe al discurso del 1 de marzo con una victoria legislativa de peso.
El tratamiento en general arrojó 135 votos a favor, 115 en contra y ninguna abstención. Al respaldo de aliados tradicionales como el PRO, la UCR y el MID, se sumaron los diputados de Innovación Federal (vinculados a los gobernadores de Salta y Misiones), las representantes de Producción y Trabajo (San Juan), el legislador santacruceño José Garrido, y la diputada de La Neuquinidad. También aportaron su voto los integrantes de Independencia (Tucumán) y una fracción de Provincias Unidas cercana a los gobernadores Llaryora y Pullaro.
En la vereda opuesta, el rechazo fue encabezado por Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica, Encuentro Federal, Elijo Catamarca, Primero San Luis y el resto de Provincias Unidas. Minutos antes de la votación, Karina Milei, Manuel Adorni y Diego Santilli presenciaron el desenlace desde un palco, donde fueron ovacionados por el bloque libertario.
La batalla por el quórum y el rol de las provincias
En la antesala, el peronismo intentó frustrar la sesión evitando el quórum. Germán Martínez, jefe de la bancada de UP, advirtió que «dar quórum es lo mismo que votar». Sin embargo, pasadas las 14:00, el oficialismo logró reunir 130 presentes, superando por un legislador el mínimo requerido.
A los 27 diputados de LLA, el PRO, la UCR y el MID, se añadieron presencias estratégicas enviadas por los gobernadores: Mario Passalacqua (Misiones) y Gustavo Sáenz (Salta) aportaron siete integrantes de Innovación Federal; Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca) sumaron tres representantes cada uno; Marcelo Orrego (San Juan) aportó dos bancas y Claudio Vidal (Santa Cruz) una. Notablemente, algunos diputados que facilitaron el quórum, como Sebastián Nóblega (Catamarca), luego votaron en contra calificando la ley de «regresiva» y contraria a la justicia social.
Cruces y tensión en el recinto
El accionar de los gobernadores peronistas fue duramente cuestionado por sectores de la izquierda y el kirchnerismo. Juan Grabois pidió a los legisladores «no ser verdugos de su pueblo», mientras que Máximo Kirchner sugirió que el quórum de ciertos diputados respondió a instrucciones directas de sus mandatarios provinciales y no a su voluntad propia. Kirchner calificó el proyecto como un «capricho del FMI», mientras que Carlos Cisneros (La Bancaria) advirtió que lo perdido se recuperará «en las calles y en la Justicia».
Desde el sector dialoguista, el radical Diógenes González justificó el apoyo en la necesidad de las Pymes de reducir la litigiosidad para generar empleo, visión compartida por Lisandro Nieri, quien consideró la ley un paso hacia la prosperidad. Por el oficialismo, Lisandro Almirón argumentó que el marco regulatorio actual expulsa a los trabajadores hacia la informalidad.
La jornada tuvo momentos de alta tensión cerca de las 22:00, cuando ante la ausencia temporal de legisladores oficialistas, la oposición intentó devolver el proyecto a comisiones por falta de quórum técnico. La situación se normalizó tras el regreso de los libertarios y un cruce de mociones entre Silvana Giudici y el peronismo.
Modificaciones y ejes centrales de la reforma
La concesión clave del oficialismo fue retirar el artículo 44, que establecía reducciones salariales (del 50% o 75% según la actividad) durante licencias médicas. La polémica generada tras declaraciones de Federico Sturzenegger sobre accidentes en partidos de fútbol aceleró esta decisión para ampliar consensos.
Los puntos fundamentales que pasan al Senado son:
- Convenios colectivos: Prioridad a acuerdos por empresa sobre los de rama y eliminación de la ultraactividad.
- Fondo de Asistencia Laboral (FAL): Nuevo sistema para indemnizaciones con aportes patronales obligatorios.
- Indemnizaciones: Cálculo basado en el mejor sueldo del último año, excluyendo aguinaldo y premios. Pago en cuotas para sentencias judiciales.
- Banco de horas: Posibilidad de compensar horas extra con un límite de 12 horas por jornada.
- Trabajadores de plataforma: Creación de la figura del «repartidor independiente» bajo contrato de servicios, sin relación de dependencia.
- Derecho a huelga: Cobertura mínima del 75% en servicios esenciales (incluida la educación) y 50% en trascendentales.
- Blanqueo: Exención de hasta el 70% de deudas por aportes y reducción de cargas patronales para nuevos registros.