En una nueva edición del enfrentamiento más trascendente del fútbol argentino, Boca Juniors se impuso por 1-0 ante River Plate en el Estadio Monumental. Gracias a una definición precisa de Leandro Paredes, el equipo de la Ribera se quedó con el Superclásico número 266, correspondiente a la fecha 15 del Torneo Apertura, y extendió su racha invicta a 13 compromisos oficiales.
El tanto del mediocampista campeón del mundo en Catar 2022 no solo le dio los tres puntos al conjunto «Xeneize», sino que significó la primera derrota para Eduardo Coudet desde su asunción como director técnico del «Millonario», tras el exitoso ciclo de Marcelo Gallardo.
El desarrollo: intensidad y un quiebre estratégico
Desde el pitazo inicial, el encuentro mostró una intensidad máxima. River intentó articular su circuito de juego a través del talento del ecuatoriano Kendry Páez, mientras que Boca encontró equilibrio y distribución en el eje central comandado por Paredes.
A los 18 minutos de la primera etapa, el partido sufrió un quiebre forzado: Sebastián Driussi debió abandonar el campo de juego por una lesión, permitiendo el ingreso de Maximiliano Salas. El propio Salas tuvo una oportunidad clara para abrir el marcador, al igual que el uruguayo Miguel Merentiel, quien fue la principal referencia de ataque para la visita durante todo el segmento inicial.
El penal que definió la historia
Cuando el primer tiempo llegaba a su fin, una jugada colectiva terminó con un pase en profundidad para Merentiel; su remate impactó en la mano de Lautaro Rivero dentro del área. El árbitro Darío Herrera no dudó en sancionar la pena máxima, que Leandro Paredes cambió por gol con una ejecución con jerarquía para poner el 1-0 parcial.
Segundo tiempo: resistencia y contraataque
En el complemento, la postura táctica cambió. Boca cedió la posesión y el protagonismo territorial a River, apostando por una defensa sólida y el contragolpe. El «Millonario» dispuso de varias ocasiones para nivelar el marcador, pero la falta de puntería y la actuación consagratoria del juvenil Leandro Brey bajo los tres palos mantuvieron la valla invicta para la visita.
Por su parte, Boca pudo haber liquidado el pleito de contra con el ingreso de Exequiel Zeballos, pero el arquero local, Santiago Beltrán, respondió con solvencia para evitar una diferencia mayor.
Con este resultado, Boca se lleva un triunfo vital de Núñez que prácticamente le garantiza su lugar en la fase eliminatoria del Torneo Apertura, otorgándole un envión anímico fundamental para encarar la recta final del semestre.