La Cámara alta está convocada para las 11:00 en lo que será su penúltima sesión extraordinaria. Mientras el tratado internacional cuenta con un respaldo sólido, la modificación de la normativa de glaciares anticipa una votación reñida que fracturará transversalmente a los bloques. El orden del día inicia con el pliego de Fernando Iglesias como embajador.
En la antesala del debate de mañana sobre la reforma laboral y el Régimen Penal Juvenil, el pleno del Senado buscará hoy convertir en ley la ratificación del acuerdo Mercosur-Unión Europea y dar media sanción a los cambios en la Ley de Glaciares, proyecto que luego deberá ser refrendado por Diputados.
La sesión comenzará con el tratamiento del pliego del exdiputado de La Libertad Avanza, Fernando Iglesias, propuesto como embajador político ante Bélgica y la Unión Europea. No obstante, se prevé que el inicio se demore con las habituales cuestiones de privilegio y homenajes de la oposición.
La Ley de Glaciares: El punto de mayor fricción
Tras semanas de hermetismo sobre el dictamen de mayoría firmado en diciembre, la reforma de la protección de glaciares es la que genera mayor incertidumbre. Según relevamientos de Infobae, se espera que varias bancadas voten divididas. Incluso, existe la posibilidad técnica de un empate que obligue a la vicepresidenta Victoria Villarruel a desempatar, aunque desde el oficialismo confían en obtener una luz de ventaja que evite esa instancia.
El foco del conflicto radica en el artículo séptimo, que delega en cada provincia la facultad de determinar la autoridad de aplicación (exceptuando áreas de Parques Nacionales). Dicha autoridad será la encargada de identificar, mediante criterios científico-técnicos, qué glaciares y ambientes periglaciales actúan efectivamente como reservas estratégicas hídricas o proveedores de cuencas.
- Argumentos a favor: Los defensores sostienen que los recursos naturales pertenecen a las provincias y que esta claridad normativa es esencial para atraer inversiones mineras de gran escala, fundamentales para la reactivación económica impulsada por el Ejecutivo.
- Argumentos en contra: Desde sectores ambientalistas denuncian que se otorga un poder excesivo a los gobernadores, lo que podría facilitar la injerencia de intereses corporativos. Además, advierten que ciertos puntos de la reforma podrían entrar en colisión directa con las pautas ambientales del acuerdo Mercosur-UE.
El Tratado Mercosur-Unión Europea: La carrera por las cuotas
A diferencia de la ley de glaciares, el acuerdo con la UE se vota a libro cerrado: se acepta o se rechaza íntegramente. El Gobierno busca que Argentina sea el primer país del bloque en ratificarlo para ganar una ventaja estratégica sobre Brasil y Uruguay.
Si bien la parte política del acuerdo está supeditada a una revisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea —proceso que podría extenderse por dos años—, la dimensión económica permite avances inmediatos. Al ratificar el tratado, Argentina quedaría posicionada en la primera línea para cubrir cuotas de exportación, como las de carne vacuna, una vez que el Consejo Europeo inicie las negociaciones operativas con las naciones que ya hayan cumplido el paso parlamentario.