Rosario Central dio vuelta un polémico partido ante River.

Picture of Microfono Abierto
Microfono Abierto

En un partido vibrante y plagado de polémica, Rosario Central logró dar vuelta el marcador ante River Plate y se quedó con un triunfo crucial en el Gigante de Arroyito. Con esta victoria, el «Canalla» se posiciona como el único líder de la tabla anual y se acerca a la clasificación para la Copa Libertadores, mientras que el «Millonario» suma su tercera derrota consecutiva en el campeonato, complicando su camino hacia el torneo continental.

El encuentro se jugó como una verdadera final, con pierna fuerte y un ritmo frenético. La figura indiscutida fue Ángel Di María, quien no solo manejó los tiempos del ataque de Central, sino que también incidió directamente en el desarrollo del juego al provocar la expulsión de Juan Carlos Portillo y armar la jugada que culminó con el golazo de Malcorra para el 2-1 definitivo.

River, a pesar de la derrota, mostró altura en un compromiso intenso, plantándose bien desde el inicio con una idea similar a la de su último encuentro. El equipo de Marcelo Gallardo se puso en ventaja gracias a una exquisita combinación entre Borja y Juanfer Quintero, con una asistencia de no-look del colombiano. Sin embargo, el empate de Ibarra llegó tras una serie de errores defensivos.

El quiebre del partido se produjo con dos acciones polémicas que condicionaron a River. Primero, un gol anulado a Borja por un offside inicialmente inexistente, y luego ratificado por una posición final de Colidio. Después, la expulsión de Portillo por doble amarilla. Si bien la segunda amonestación fue correcta, la primera vino de un error del árbitro Yael Falcón Pérez, cuya actuación fue duramente cuestionada por jugadores y el propio Gallardo. El mal arbitraje influyó en el ánimo y el esquema táctico de River.

A partir de la roja, el gol de Malcorra llegó por decantación, producto del empuje de Central y la lucidez de sus referentes ofensivos. El pecado del local fue no liquidar el encuentro cuando River mostraba claros signos de desgaste y bajos rendimientos individuales.

Pese a jugar con diez durante casi una hora y enfrentar un arbitraje que le fue desfavorable, River demostró orgullo y vergüenza deportiva para buscar el empate hasta el final, que pudo haber llegado con un tiro en el palo o remates de Nacho Fernández.

La derrota complica el camino de River hacia la Libertadores por la tabla anual, donde ahora queda tercero debajo de Boca y en zona de repechaje. Sin embargo, en el cuerpo técnico de Gallardo podrían rescatar la intensidad y la actitud mostrada por el equipo, además de la vuelta al gol de Borja. Rosario Central, por su parte, celebró a lo grande, obteniendo un triunfo de «final» que necesitaba y que lo deja como el único invicto del semestre y nuevo puntero de la tabla acumulada.

Destacados