Luego de un encuentro virtual mantenido por la cúpula sindical este lunes, se resolvió avanzar con un paro general de actividades. Según lo definido hasta el momento, la medida de fuerza se llevará a cabo sin movilización.
La conducción de la CGT dispuso realizar este “paro general sin movilización” para e mismo día en que la Cámara de Diputados de la Nación trate la media sanción de la Reforma Laboral. La decisión se tomó este lunes al mediodía durante una reunión virtual, ante la presión ejercida por diversos sindicatos de perfil combativo contra la administración de Javier Milei.
Fuentes confirmaron a Noticias Argentinas que, por ahora, se ha descartado realizar una movilización. Del cónclave participaron Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (empleados del vidrio). Horas antes del inicio del encuentro, Jerónimo había manifestado que existían las condiciones y los consensos colectivos necesarios para avanzar hacia una huelga nacional.
La central obrera activó la medida de fuerza para que coincida con la discusión del proyecto en el recinto de Diputados, la cual, según todos los indicios, tendría lugar el próximo jueves 19 de febrero. Entre los ejes que generan mayor rechazo se encuentran las modificaciones en el régimen de indemnizaciones, la extensión de la jornada laboral, las limitaciones al derecho a huelga y cambios en las vacaciones, además del polémico esquema de licencias por enfermedades o accidentes ajenos al ámbito laboral.
La UTA adhiere al paro y garantiza la parálisis del transporte
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) anticipó su respaldo a la medida, alineándose en esta oportunidad con el resto de las organizaciones gremiales del transporte. Para asegurar este acompañamiento, un referente de la CGT se comunicó el pasado sábado con Roberto Fernández —titular de la UTA, quien no integra la conducción actual de la central— con el fin de consultar su posición ante una eventual huelga nacional.
La respuesta afirmativa del gremio garantiza a la CGT un apoyo estratégico para paralizar las actividades, especialmente si la protesta coincide con el debate legislativo tras el paso del proyecto por el Senado. “Somos un gremio confederado y, si la CGT define una medida de fuerza, la vamos a acompañar”, aseguraron desde el sindicato de choferes. Cabe recordar que en la última huelga general del 10 de abril, la UTA no se había sumado argumentando que se encontraba bajo conciliación obligatoria.
Tras el avance de la reforma en la Cámara Alta, la CGT optó por adelantar una reunión urgente de su Consejo Directivo para evaluar el paro nacional de 24 horas. La convocatoria se produce en un contexto de máxima tensión por el proyecto impulsado por Javier Milei, a pesar de que la central sindical logró preservar las cuotas solidarias y mantener sin alteraciones las contribuciones patronales para las obras sociales, recursos críticos para el financiamiento de los gremios y el sistema de salud sindical.