Al inaugurar el 144° período de sesiones ordinarias, el presidente Javier Milei trazó una hoja de ruta centrada en la redefinición profunda del Estado argentino para las próximas décadas. El mandatario calificó el momento actual como un «cambio de época» y anticipó que 2026 será un año de actividad legislativa constante, fundamentado en la defensa del equilibrio fiscal y la eliminación definitiva de la emisión monetaria para financiar el gasto público. Bajo esta premisa económica, el jefe de Estado destacó una serie de reducciones impositivas y arancelarias, entre las que sobresalen la eliminación del impuesto PAIS y la baja de retenciones a las economías regionales, medidas que se enmarcan en un proceso más amplio de desregulación estatal y achicamiento de la administración pública.
En el plano productivo, el Presidente puso especial énfasis en la necesidad de consolidar la modernización laboral para reducir la informalidad y adaptar el mercado a las nuevas dinámicas del siglo XXI. Esta agenda se complementa con el ya vigente Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI) y el anuncio de nuevas herramientas diseñadas para fomentar las inversiones medianas, otorgando facilidades fiscales para la adquisición de bienes de capital. Asimismo, el discurso ratificó la voluntad del Ejecutivo de continuar con el proceso de privatizaciones de empresas públicas que han alcanzado el equilibrio financiero, como parte de una estrategia integral para construir un Estado más pequeño y eficiente, enfocado exclusivamente en sus funciones esenciales.
El capítulo judicial y de seguridad también ocupó un lugar preponderante en la exposición presidencial. Milei destacó los avances en la implementación del sistema acusatorio federal y defendió un paquete de leyes que incluye la reforma del régimen penal juvenil, la ley antimafia y las nuevas normativas sobre reincidencia y reiterancia delictiva. Estas políticas se articulan con una estrategia de seguridad nacional enfocada en el refuerzo del control fronterizo, el combate directo al narcotráfico y la consolidación de protocolos destinados a eliminar los piquetes y garantizar la libre circulación.
Finalmente, el mandatario delineó los ejes de su política de capital humano y relaciones exteriores. En materia educativa, anunció reformas curriculares destinadas a reforzar contenidos básicos y ampliar las evaluaciones nacionales, mientras que en el plano social reivindicó la eliminación de intermediarios en los planes asistenciales para fortalecer las transferencias directas a los sectores más vulnerables. Este esquema de transformación interna se proyecta al mundo mediante una agresiva apertura comercial, apalancada en los acuerdos con la Unión Europea y Estados Unidos. Milei concluyó advirtiendo que cada ministerio enviará reformas mensuales al Congreso, con el objetivo de rediseñar la arquitectura institucional del país para los próximos 50 años.