Reacción del mercado tras la derrota de Milei: Caída y señales de alivio

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Microfono Abierto

La contundente derrota del Gobierno en las elecciones de la provincia de Buenos Aires provocó una reacción negativa en los mercados financieros, con caídas en bonos y acciones. Sin embargo, el comportamiento del dólar y algunas compras estratégicas aliviaron la tensión al cierre de la jornada.

La situación rememoró el desplome del mercado tras las PASO de 2019, aunque con algunas diferencias clave. El nerviosismo inicial se vio atenuado por la resistencia del Gobierno a intervenir en el mercado cambiario, y por el compromiso de mantener las bandas cambiarias.

El dólar, más estable de lo esperado

A pesar del pánico inicial, el dólar se mantuvo por debajo del techo de la banda de flotación. La cotización para el público llegó a tocar los $1.455 pero cerró en $1.425, una suba contenida en comparación con otros activos. El dólar mayorista finalizó por debajo de los $1.410, demostrando que por ahora, el Banco Central no necesitó intervenir.

Este comportamiento calmó a los operadores, quienes ven en la estabilidad del dólar una oportunidad para invertir en activos con altas tasas de interés.

Caída en acciones y oportunidad de compra

Las acciones sufrieron un fuerte golpe, pero sobre el cierre de la jornada, se observaron órdenes de compra en papeles que ahora se consideran más atractivos.

  • Sector Energético: Las empresas de energía mostraron mayor resistencia a la caída. Vista Energy repuntó luego de una caída inicial de 15%, y YPF terminó con una pérdida más pronunciada del 15%.
  • Bancos: El sector bancario fue el más castigado, con caídas que superaron el 20% en entidades como Supervielle y Grupo Financiero Galicia. El mercado interpreta que este sector es el más vulnerable en el actual contexto de altas tasas y freno al crédito.

Un dato relevante fue el anuncio de Pampa Energía, que al cierre del mercado comunicó que destinará hasta USD 100 millones para la recompra de acciones propias, un movimiento que busca dar un «piso» a la cotización y que fue bien recibido por los inversores.

Lo que sigue: gobernabilidad y estabilidad

Los mercados ahora observan con atención la capacidad del Gobierno para reaccionar. Por un lado, se espera que logre un resultado más favorable en las elecciones nacionales de octubre. Por otro, será crucial su habilidad para negociar acuerdos con otros bloques políticos que permitan asegurar la gobernabilidad en los próximos dos años.

A diferencia de 2019, la lejanía de la próxima elección presidencial reduce el temor a un cambio inminente de rumbo económico, lo que ofrece un respiro a los inversores.

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