Un reciente relevamiento técnico expone la magnitud de la carga administrativa y tributaria que enfrentan las pequeñas y medianas empresas en Argentina. Según el Vademécum tributario argentino de PyMES 2025, elaborado por el Iaraf bajo la dirección de Nadin Argañaraz, una empresa promedio debe gestionar anualmente 37 tributos distintos y cumplir con 30 regímenes de retención, percepción e información. En total, la operatoria habitual queda sujeta a un mínimo de 67 obligaciones fiscales y administrativas.
Metodología: La pyme representativa
El estudio no se centra en la carga monetaria (el monto pagado), sino en la variedad y cantidad de gravámenes que gravan la actividad. Para ello, se analizó una Pyme constituida como SRL con las siguientes características: establecimiento propio, flota de tres vehículos, personal en relación de dependencia, consumo de servicios básicos, importación de insumos y exportación parcial de su producción, además de la renovación periódica de bienes tecnológicos.
El laberinto impositivo en la operatoria diaria
En cada etapa de la cadena de valor, la superposición de niveles estatales se vuelve evidente:
- Producción y Ventas: En la adquisición de insumos locales y la venta interna confluyen el IVA, Ingresos Brutos (IIBB), la Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene (TISH) y el Impuesto al Cheque. Si hay comercio exterior, se suman derechos de importación, tasa estadística y derechos de exportación.
- Servicios Públicos: El consumo de electricidad, gas, agua, internet y telefonía no solo incluye IVA e IIBB, sino también fondos fiduciarios específicos, tasas de control y cánones municipales por el uso de estructuras y abonados.
- Activos y Movilidad: La propiedad inmueble tributa el Impuesto Inmobiliario provincial y la Tasa Inmobiliaria municipal. Los vehículos, por su parte, están gravados por el impuesto automotor provincial, la tasa municipal, el derecho de inspección técnica, y cargas específicas sobre seguros y combustibles (como el Impuesto a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono).
- Cargas sobre el Trabajo y Utilidades: El empleo formal implica contribuciones patronales y regímenes de aportes. En caso de rentabilidad, se aplica el Impuesto a las Ganancias de sociedades, mientras que los propietarios deben cumplir con el régimen de autónomos.
Distribución de la recaudación por niveles de gobierno
El informe discrimina la procedencia de los 37 tributos identificados, evidenciando una división tripartita de la recaudación:
- Estado Nacional (18 tributos): Concentra IVA, Ganancias, Seguridad Social, Impuestos Internos y derechos de aduana.
- Provincias (8 tributos): Perciben principalmente IIBB, Inmobiliario, Automotor y Sellos.
- Municipios (11 tributos): Se financian mediante la TISH, tasas administrativas, alumbrado, publicidad y ocupación de espacios públicos.
El impacto de la burocracia impositiva
Más allá de los impuestos directos, las Pymes deben actuar como brazos administrativos del Estado a través de los 30 regímenes de retención y percepción. Estos mecanismos obligan a la empresa a realizar pagos anticipados y suministrar información constante a la AFIP, al Banco Central y a organismos provinciales.
Este sistema de recaudación bancaria y anticipada, sumado a las presentaciones de estados contables y nóminas salariales, genera, según Argañaraz, un escenario de «alto grado de complejidad y elevada cantidad de imposiciones». La pyme no solo es contribuyente, sino que se convierte en un agente de información permanente en un esquema que afecta su eficiencia operativa.