Después de dos años de prórrogas, el Gobierno de Javier Milei presenta hoy el proyecto de Presupuesto 2026, una ley clave que marcará la hoja de ruta económica del país. La iniciativa llega en un contexto de turbulencia política, marcada por la incertidumbre electoral y recientes vetos presidenciales a leyes como la de financiamiento universitario y la de emergencia en pediatría.
¿Qué dicen los números?
Se espera que el plan presupuestario siga las líneas del informe técnico del FMI, que prevé una consolidación fiscal continua.
- Gasto: El gasto primario se mantendría estable en términos del PBI entre 2024, 2025 y 2026, consolidando la reducción del 4,5% lograda en 2023.
- Ingresos: Los ingresos se mantendrían estables hasta 2025, con un leve aumento al 17,3% del PBI en 2026.
- Superávit: La combinación de un gasto estable y un leve aumento de los ingresos podría llevar a un superávit primario del 2,2% del PBI en 2026. Sin embargo, debido al crecimiento de los intereses de la deuda, el resultado fiscal total sería menor que en 2025, pasando de un superávit a un equilibrio.
Foco en las políticas fiscal y tributaria
Nadin Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), subraya que el proyecto de Presupuesto permitirá entender las políticas que el Gobierno planea llevar adelante en 2026.
- Política tributaria: La pregunta clave es qué impuestos se planean seguir bajando. El informe del FMI plantea un aumento de la presión tributaria efectiva neta de seguridad social, por lo que el proyecto definirá cómo se logrará ese objetivo.
- Política de gasto: Los recientes vetos presidenciales hacen crucial el análisis de la propuesta de gasto. Se observará si hay cambios que reflejen alternativas a las leyes vetadas, así como la inversión pública y las relaciones fiscales con las provincias.
El rol del Congreso y el desafío político
El proyecto de ley promete generar un intenso debate en el Congreso. Argañaraz señala que el tratamiento podría dilatarte hasta diciembre, con la incorporación de los nuevos legisladores.
Por su parte, la consultora LCG advierte que el Gobierno enfrenta el desafío de reconstruir su legitimidad popular y, sobre todo, su articulación política. La confrontación y los recientes vetos han generado desconfianza entre los gobernadores, lo que complica la búsqueda de consensos. La consultora Invecq complementa este análisis, destacando que mientras la inflación se mantiene contenida, la actividad económica muestra señales crecientes de contracción, lo que aumenta la presión para encontrar acuerdos que impulsen la recuperación.
El mercado también ha reaccionado negativamente a algunos vetos, lo que, según LCG, muestra que hoy se privilegia la sustentabilidad de las medidas y el consenso político sobre la vehemencia en la reducción del gasto público.