Panorama 2026: Enero anticipa un año complejo

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Microfono Abierto

El dato de inflación que el gobierno de Javier Milei intenta presentar como un triunfo ha generado, paradójicamente, una reacción adversa en el mercado financiero, poniendo bajo sospecha el principal activo del relato libertario. Mientras tanto, la realidad territorial devuelve postales críticas: cortes de energía en el Conurbano, una retracción pronunciada de las ventas, despidos persistentes y niveles de morosidad que alcanzan récords históricos.

En el sur del conurbano bonaerense, las interrupciones en el suministro eléctrico se han vuelto una constante intolerable. Con registros térmicos que promedian los 35 grados, los habitantes de la tercera sección electoral —que acaban de recibir facturas con fuertes incrementos tarifarios— padecen cortes que se extienden hasta por 17 horas consecutivas. Esta problemática se replica en diversos barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la zona norte del Gran Buenos Aires. El descontento social, invisibilizado con frecuencia en los medios tradicionales, se canaliza con fuerza a través de las redes sociales.

En el sector productivo, las empresas de consumo masivo advierten que la actividad económica no da señales de recuperación. En plena temporada estival y bajo una ola de calor, las principales cerveceras del país reportan una caída en las ventas cercana al 20% en comparación con un 2024 que ya había sido recesivo. El diagnóstico es compartido por las grandes alimenticias, donde señalan con preocupación que productos cotidianos, como galletitas o alfajores, han comenzado a ser percibidos por gran parte de la población como bienes de lujo. Esta información proviene de las propias compañías, que evitan cuestionar abiertamente el plan económico por temor a posibles represalias oficiales.

Mientras los sectores con capacidad de ahorro se desplazan hacia destinos turísticos en el exterior, la Argentina de 2026 inicia con señales de profundización de un modelo que muchos consideran inviable. Datos del INDEC analizados por el economista Jorge Colina revelan una asimetría alarmante: entre enero y noviembre de 2025, 3 millones de argentinos viajaron a Brasil, mientras que solo un millón de brasileños ingresó a nuestro país. Esta ecuación desfavorable se repite en el intercambio turístico con Uruguay y Chile.

En esta segunda semana de enero, la conflictividad laboral se extiende con despidos en sectores diversos: desde la papelera Lustramax en Tortuguitas y la textil TN Platex en Tucumán, hasta desvinculaciones en el gigante del comercio electrónico, Mercado Libre. Este escenario contradice la euforia que emana de la Casa Rosada y se ve agravado por el último informe del INDEC, que mostró la inflación más alta de los últimos ocho meses. El reporte del Grupo Financiero Adcap subrayó que el índice superó el consenso de Bloomberg (2,5%), provocando una respuesta inmediata de los mercados con una subida del riesgo país. Resta observar la reacción social, que suele manifestarse de forma diferida

La inflación de diciembre alcanzó el 2,8%, consolidando una tendencia alcista tras el 2,5% de noviembre, el 2,3% de octubre y el 2,1% de septiembre. Si bien el Gobierno celebra un cierre interanual del 31,5% como la cifra más baja en ocho años, el dato posee dos caras oscuras: primero, se sostiene sobre un tipo de cambio contenido artificialmente mediante el blanqueo, toma de deuda y salvatajes financieros; segundo, la tendencia negativa es innegable desde mayo, cuando el IPC fue del 1,5%, casi la mitad del registro actual.

Según el centro de estudios CEPA, el índice de diciembre estuvo traccionado por el aumento de combustibles de noviembre, los ajustes en transporte y educación, y especialmente por la disparada en los precios de la carne vacuna y las frutas. El indicador no fue aún mayor debido a la baja estacional en verduras, el consumo deprimido y la política de techos salariales que Milei ha adoptado como eje de Estado. A pesar de la estabilidad del dólar promedio en diciembre, los precios internos mostraron una dinámica superior al mes previo. El asado, por ejemplo, pasó de $13.304,75 a $15.094,3, un salto del 13,5% mensual. Las frutas registraron subas de hasta el 31,2% (limón), mientras que los servicios aumentaron un 3,4%, impulsados por el acuerdo con el FMI. El transporte también impactó con dureza, subiendo un 4,3% en el AMBA y un 14,8% en el resto de la provincia.

La consultora Empiria aporta otra dimensión de la crisis: la morosidad en créditos personales llegó al 9,9% en octubre, el nivel más alto en dos décadas, superando incluso los registros de la pandemia y duplicando los valores de 2023. En las tarjetas de crédito la situación es análoga, con una mora del 7,7%, récord para los últimos 20 años y casi cuatro veces superior a los niveles previos.

Se inicia un año donde los vencimientos de la deuda contraída en la primera etapa de la gestión de Luis Caputo comienzan a converger. El Gobierno se enfrenta a la urgencia de reducir el riesgo país o conseguir, de alguna manera, los 15.000 millones de dólares necesarios para afrontar los compromisos del año.

En este contexto, mientras La Libertad Avanza actúa bajo la premisa de una oposición inexistente y el Presidente proyecta escenarios de reelección, el tercer año de mandato se perfila como una prueba determinante para su supervivencia política. Milei logró oxígeno político el pasado 26 de octubre, pero ese mismo evento le quitó la posibilidad de recurrir a excusas externas. Los datos actuales reflejan un plan donde los beneficiarios son pocos y los afectados, una mayoría creciente. El paraíso prometido por el discurso oficial no se percibe en el horizonte; por el contrario, parece alejarse cada día más.

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