Oposición en el Senado: Última sesión antes del recambio y el debate clave sobre el DNU

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Microfono Abierto

La oposición en el Senado se prepara para celebrar la que será su última sesión con la composición actual, antes del panel legislativo que se producirá el 10 de diciembre. Fuentes parlamentarias de Unión por la Patria (UP) manifestaron que “queda una bala y la quieren aprovechar bien”, apuntando a que esta cita, tentativa para el día 19 y primera después de las elecciones de octubre, pondrá a prueba tanto la unidad del peronismo como la fidelidad de los aliados al Gobierno.

El 10 de diciembre, el Senado cambiará radicalmente, ya que jurarán los senadores electos y la nueva composición será mucho más favorable para el oficialismo. La Libertad Avanza (LLA) contará prácticamente con el tercio propio, mientras que la bancada de Unión por la Patria, liderada por José Mayans, verá reducido su poder de 34 a 28 bancas propias. Además, Patricia Bullrich, empoderada por el presidente Javier Milei, asumiría un rol de negociación con el resto de los bloques —y de alineamiento de la tropa propia— que Victoria Villarruel no tuvo.

Es por esta razón que la oposición se ha tomado un tiempo adicional, optando por estirar una semana la convocatoria, para no cometer errores y ultimar los detalles del temario, cuyo plato fuerte sería la reforma a la ley que regula los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU). Esta iniciativa se inició en el Senado en septiembre pasado y luego fue aprobada con modificaciones en Diputados. A grandes rasgos, el proyecto busca restringir la Ley 26.122, sancionada en 2006 (cuya autora fue la entonces senadora Cristina Kirchner), la cual establece que un DNU tiene fuerza de ley hasta que sea rechazado por ambas Cámaras.

La media sanción original del Senado estipulaba que el Congreso debía pronunciarse sobre el DNU en un plazo de 90 días, perdiendo vigencia el decreto si no lo hacía. Además, ese texto original establecía que bastaba con el rechazo de una sola Cámara para que el DNU cayera. Sin embargo, cuando el tema se trató en Diputados, si bien el proyecto prosperó, el artículo que establecía el plazo de 90 días fue eliminado.

Ahora, la gran incógnita es qué postura adoptará el Senado: si insistirá con su versión original o si avalará la media sanción de Diputados. Todas las miradas están puestas en la bancada de Mayans, que ya se sorprendió a la UCR ya los bloques provinciales días atrás al acompañar el dictamen de DNU, pero en disidencia. La senadora Florencia López explicó esta postura, alertando sobre las posibles consecuencias de «insistir sobre el mismo texto sin escuchar», ya que Milei advirtió que vetaría la ley si se sancionaba y, para insistir, el Congreso debería reunir los dos tercios en ambas cámaras, un número que la versión original, con los 90 días de plazo, jamás alcanzaría en Diputados, haciendo naufragar la ley.

A pesar de las explicaciones de UP, el resto de los bloques seguirá de cerca el accionar del peronismo. La decisión de no ir a fondo con la versión original encendió las alarmas de más de un senador, quienes sospechan que el PJ y el oficialismo podrían estar negociando en secreto, posiblemente en torno a las vacantes para la Corte Suprema y los juzgados Federales, una agenda judicial que volvería al Senado tras las extraordinarias, donde una alianza entre libertarios y peronismo podría ser suficiente para ocupar los casilleros vacíos. Una fuente que frecuenta el Senado resumió la situación con un tajante: “Mostraron la hilacha; hay que ver qué están negociando con el Gobierno”.

Más allá de la reforma a la Ley 26.122, la sesión del 19 podría incluir otros temas pendientes que la oposición analiza llevar al recinto, como el nombramiento de la Defensora del Niño, María Paz Bertero, ya aprobado en Diputados, o las vacantes para la Auditoría General de la Nación (AGN). El temario final se definirá en los próximos días y solo incluirá aquello que pueda generar sorpresas en el recinto. La bancada de UP trabaja intensamente para evitar fracturas internas a la hora de votar.

Además de las miradas puestas en Unión por la Patria por lo sucedido con la Ley de DNU y la posible ruptura en medio de las internas del PJ, será clave observar el comportamiento de los aliados o flamantes incorporaciones al oficialismo en esta primera sesión tras los inesperados resultados de LLA en los comicios del 26 de octubre. Por ejemplo, habrá que seguir de cerca a Luis Juez, cercano a Milei, quien se ha despegado de LLA en varias oportunidades. Juez participó recientemente del Conversatorio de la Conferencia Episcopal Argentina junto a otros senadores de la oposición y de otros bloques, donde se plantearon iniciativas en las que el cordobés podría acompañar al peronismo. De ese encuentro también fue parte Carmen Álvarez Rivero, quien saltó días atrás del Frente PRO para sumarse al bloque de La Libertad Avanza, que será conducido por Patricia Bullrich a partir del 10 de diciembre.

También se estará atento a si alguno de los senadores que fue aliado a La Libertad Avanza en octubre levanta la mano con los libertarios al momento de votar la insistencia de la Ley de DNU. En la primera votación, solo Álvarez Rivero, además de los libertarios, rechazó el proyecto. Resta ver si en esta ocasión se suma algún legislador para expresar su acompañamiento al oficialismo.

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