El Gobierno nacional formalizó que las boletas de gas y electricidad experimentarán actualizaciones mensuales que superarán el ritmo de la inflación. Esta decisión se da en un escenario particular, caracterizado por la demora en la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) y la reciente desvinculación de Marco Lavagna de la conducción del Indec.
La estrategia de recomposición de Luis Caputo
El titular de la cartera económica, Luis Caputo, detalló que estas subas integran un plan de recomposición progresiva para los servicios públicos. El propósito es establecer incrementos constantes y moderados que se ubiquen ligeramente por sobre el IPC, buscando eludir los incrementos abruptos en la facturación que se observaron durante 2024.
Caputo argumentó que postergar el cambio en la metodología para medir la inflación responde a la necesidad de evitar suspicacias políticas, ya que la tendencia de desinflación aún requiere consolidarse frente a los ajustes pendientes en los precios relativos. Bajo esta lógica, el «aplanamiento» de las tarifas pretende mitigar las variaciones estacionales y otorgar mayor certeza a los consumidores.
Estado de la cobertura de costos
A la fecha, el pago que realizan los usuarios no llega a cubrir la totalidad de los costos de generación y distribución. Las estadísticas oficiales indican:
- Electricidad: Los hogares cubren, en promedio, el 76% del costo real.
- Gas natural: La cobertura alcanza el 61%.
- Transporte: Representa solo el 32% del costo del servicio.
- Agua: Es el único servicio con cobertura total de costos.
Incrementos proyectados desde febrero
A partir de este mes, entran en vigencia los nuevos valores. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), se estima un alza promedio del 3,59% para la luz. En cuanto al gas, el ajuste a nivel nacional promediará el 16,86%. Estos valores son el resultado de la Revisión Quinquenal Tarifaria, la actualización mediante fórmulas automáticas y la transición hacia un precio del gas unificado para todo el año calendario.
Nuevo esquema: Subsidio Energético Focalizado
Un cambio fundamental es la implementación del Subsidio Energético Focalizado, que deroga la segmentación previa basada en tres niveles de ingresos. El nuevo sistema simplifica el esquema a solo dos universos: beneficiarios con subsidio y usuarios sin subsidio. Al elevarse los requisitos para acceder al beneficio, se prevé que un sector de los hogares de ingresos medios pierda el acompañamiento estatal.
Contexto macroeconómico
La medida se aplica mientras la inflación muestra señales mixtas. Si bien existe una desaceleración general, diciembre registró un 2,8% (el pico más alto desde abril) y las consultoras privadas proyectan para enero una variación de entre el 2,5% y el 2,7%. En este marco, el ajuste real de las tarifas por sobre el costo de vida se posiciona como una pieza clave para reducir el déficit fiscal mediante el recorte de subsidios.