A raíz de la inflación proyectada para mayo, las tarifas del AMBA sufrirían un incremento del 4,6% a partir del 1 de junio. En un contexto de servicio degradado, el Estado profundiza el recorte de fondos mientras los usuarios pierden los últimos descuentos de entidades financieras.
Basándose en las previsiones inflacionarias de mayo, ya es posible estimar el nuevo esquema tarifario para el transporte público del AMBA. En junio, el boleto mínimo en la provincia de Buenos Aires superaría la barrera de los $1.000, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se aproximará a ese umbral. Esta actualización representa un golpe crítico para el bolsillo de los usuarios, quienes no solo deberán afrontar un presupuesto mensual superior a los $100.000 solo en traslados, sino que también sufren la reciente eliminación de promociones de bancos y billeteras virtuales.
Actualmente, el sistema de transporte metropolitano se encuentra al borde del colapso debido a la convergencia de tres factores: el aumento constante de los pasajes por encima del índice inflacionario, la reducción de la flota operativa con su consecuente baja en las frecuencias, y el retiro de los beneficios financieros vigentes hasta mayo. Bajo este escenario, el ajuste proyectado de entre el 4,4% y el 4,6% podría elevar el gasto mensual de un pasajero frecuente a cifras cercanas a los $120.000.
Proyección de tarifas en el AMBA a partir de junio
Para el ciclo 2026, tanto la Ciudad como la Provincia de Buenos Aires han mantenido el esquema de actualización basado en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) más un 2% adicional para colectivos y subtes. Aplicando el 4,6% estimado, los valores quedarían de la siguiente manera:
Colectivos en Provincia de Buenos Aires
- Tramo 0-3 km: $1.013,12
- Tramo 3-6 km: $1.139,76
- Tramo 6-12 km: $1.266,40
- Tramo 12-27 km: $1.519,68
- Más de 27 km: $1.786,65
Colectivos en Ciudad de Buenos Aires
- Tramo 0-3 km: $788,41
- Tramo 3-6 km: $876,05
- Tramo 6-12 km: $943,53
- Más de 12 km: $1.011,07
Subte
- Tarifa plana: $1.558,54
Causas de la crisis: costos operativos y desfinanciamiento estatal
El incremento en el costo del transporte se ve agravado por el alza internacional de los combustibles tras el conflicto en Irán, lo que ha reducido la cantidad de unidades circulando en el AMBA. A las demoras en el pago de subsidios se suman las dificultades de las empresas para cubrir costos operativos, resultando en una caída del 30% en la oferta del servicio.
Este impacto ha sido dispar según la jurisdicción: las líneas interjurisdiccionales y los servicios provinciales bonaerenses registraron bajas de hasta el 40% en sus frecuencias. En contraste, las líneas exclusivas de CABA solo redujeron su flota un 5%. No obstante, el problema es también estructural; para marzo de 2026, la flota operativa ya era un 12% menor a la de 2019, contando con 2.359 unidades menos en la calle.
El debate por los subsidios y la potestad tarifaria
Un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y el Conicet advierte que para estabilizar el sistema se requerirían $17.500 millones mensuales adicionales en subsidios. Esto se debe a que las compensaciones actuales se calcularon con un combustible a $1.744 el litro, mientras que el valor real de mercado ya supera los $2.100.
Este costo debería distribuirse entre las tres administraciones: $7.595 millones para Nación, $8.155 millones para la Provincia y $1.750 millones para la Ciudad. Sin embargo, la falta de coordinación tarifaria ha generado un escenario inédito: desde febrero de 2025, la evolución de los precios en cada jurisdicción responde a sus propias necesidades financieras, rompiendo la unificación histórica del AMBA.
La brecha entre Nación, CABA y Provincia
Desde la eliminación del Fondo de Compensación al Transporte Público del Interior en 2024, las tarifas han escalado por encima de los niveles de 2019. En términos reales, las compensaciones destinadas al AMBA han caído un 34% desde 2023, compensadas por subas tarifarias que acumulan hasta un 1.668%.
El recorte de subsidios por parte del gobierno nacional ha sido drástico: de girar más de 4 billones de pesos en 2023, la cifra cayó a poco más de 2 billones en la actualidad. Esta política ha afectado de manera desigual a los usuarios. Mientras que en CABA muchas líneas de jurisdicción nacional conservan beneficios, la Provincia de Buenos Aires ha quedado excluida del programa Red Sube (que descontaba entre el 50% y el 75% en combinaciones), encareciendo drásticamente el viaje de los bonaerenses.
Desde el gobierno provincial denuncian que la gestión de Javier Milei ha generado una pérdida de «más de 22 billones de pesos» para el territorio bonaerense, entre deudas directas, obras paralizadas y recortes de programas específicos, siendo el transporte uno de los sectores más castigados por esta desinversión.