El panorama económico y monetario de Argentina ingresó en una nueva fase de diseño estratégico por parte del equipo económico, luego de la contundente victoria del Gobierno en las elecciones de medio término, lo que despejó las incertidumbres sobre la continuidad del régimen cambiario en el corto plazo. Este nuevo enfoque está claramente orientado a la reactivación de la actividad económica, que se encuentra al borde de la recesión.
Licitaciones de Noviembre: La Liberación de Pesos en Marcha
La primera prueba de esta nueva dirección se observó en la reciente licitación de la Secretaría de Finanzas. En el período previo a los comicios, la estrategia del Ministerio de Economía había sido de un «apretón monetario» extremo, buscando secar la plaza de pesos mediante el aumento de encajes y el mantenimiento de tasas de interés elevadas, con el objetivo de controlar el dólar hasta el 26 de octubre. Sin embargo, con el triunfo electoral, el equipo liderado por el ministro Luis Caputo pareció girar su timón.
En la última licitación, donde existían vencimientos por alrededor de $12 billones, Finanzas optó por realizar un rollover de solo el 57,18%, dejando libres cerca de $5 billones en el mercado. Este accionar es interpretado por los analistas como una señal de la búsqueda de abaratar las líneas de crédito y, con ello, estimular el repunte económico.
De cara a noviembre, la Secretaría de Finanzas enfrenta dos licitaciones críticas (programadas para el 5 y 26 de noviembre) con vencimientos que ascienden a un total de $18 billones con inversores privados. En estos eventos, existe la expectativa de que se liberen aún más pesos, profundizando la política de inyección de liquidez.
El economista Lucio Garay Méndez (Eco Go) sostuvo que la liberación de $5 billones más una potencial liberación de $2 billones por encajes creará un excedente de pesos en el mercado en el corto plazo, lo que podría llevar al Gobierno a absorber esa liquidez en las licitaciones de noviembre y superar el rollover del 100%. No obstante, proyecta que la suba significativa en la demanda de pesos no llegará hasta la segunda semana de diciembre (con el inicio de vacaciones, fiestas y el pago del aguinaldo), lo que sugiere que la inyección actual podría ser «excesiva» en el corto plazo.
En contraste, Nicolás Capella (Sales Trader de Grupo IEB) defiende que el Gobierno ha cambiado de fase completamente y su enfoque es liberar la mayor cantidad de pesos posible para bajar las tasas y lograr el rebote de la actividad, en un escenario de extrema dolarización de las carteras.
La Decisión Crítica del Banco Central: Encajes y Liquidez
Antes del 28 de noviembre, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, debe tomar una decisión clave respecto a la política de encajes: finalizar o no la vigencia de la Comunicación A8302, que aumentó los encajes bancarios del 45% al 50% a mediados de agosto.
Ya se ha dado un primer paso hacia la flexibilización: el BCRA modificó la gestión de encajes al actualizar la forma de computar el efectivo mínimo a partir del 1 de noviembre. Mediante la Comunicación “A 8350”, la exigencia de encaje para depósitos a la vista en pesos (cuenta corriente y cajas de ahorros) pasará a ser mensual, aunque seguirá manteniendo un piso diario del 95% del total. Esta medida busca flexibilizar el «apretón monetario» previo a las elecciones y dotar de mayor liquidez a la economía.
Para el sector bancario, el cambio constituye una mejora «leve», pero se esperan señales adicionales. Ricardo Delgado (presidente de Analytica) sugirió que sería necesario revisar la integración diaria de los encajes que se fijó en la Comunicación A8302, la cual cambió el cálculo de ser mensual a diario, y que redujo considerablemente el margen de maniobra de las entidades financieras.
En este marco de liberación de $5 billones, el mercado se pregunta si el Gobierno buscará tomar alguna medida para retirar esta liquidez o si, por el contrario, convalidará esta demanda del mercado como parte de su estrategia de reactivación.