Muerte y fentanilo: Médicos usaban drogas robadas de hospitales para fiestas

Picture of Microfono Abierto
Microfono Abierto

El fallecimiento de un anestesista de 31 años el pasado 20 de febrero ha desencadenado una compleja investigación judicial que expone una trama de robo de fármacos críticos en hospitales públicos y privados de Buenos Aires. El profesional, identificado con las iniciales A.Z., trabajaba en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y contaba con antecedentes como residente en el Hospital Rivadavia. Su cuerpo fue hallado en su departamento de Palermo con una vía endovenosa conectada al pie y rodeado de insumos médicos y frascos de propofol y fentanilo, drogas de uso estrictamente hospitalario.

El hallazgo de estos potentes anestésicos permitió a los investigadores rastrear el origen de las ampollas hasta el Hospital Italiano de Buenos Aires. Este dato disparó un procedimiento interno en dicha institución que derivó en la imputación de dos profesionales de la salud: un anestesista de planta y una residente de tercer año, señalados como los presuntos responsables de sustraer la medicación para fines ajenos a la práctica clínica.

Las «Propo fest»: consumo recreativo y riesgo de vida

De acuerdo con la documentación judicial revelada por el diario La Nación, la causa no solo investiga el hurto de los insumos, sino una modalidad de consumo recreativo sumamente peligrosa. La denuncia detalla que los fármacos eran utilizados «fuera del acto médico, sin monitoreo y en ámbitos ajenos a cualquier práctica asistencial».

La trama sumó capítulos más oscuros con la circulación de audios atribuidos a profesionales del sector, donde se mencionan las denominadas «Propo fest». Según estos relatos —muchos de los cuales aún se encuentran bajo análisis fuera del expediente principal—, grupos de anestesistas y residentes de distintos centros de salud porteños utilizaban bombas de infusión para administrarse las drogas robadas en ámbitos privados. Incluso se menciona que contaban con una persona encargada de realizar ventilación manual («ambucear») a quienes entraban en apnea debido a los efectos de los anestésicos.

Imputados y medidas institucionales

Actualmente, la investigación se centra en Hernán Boveri, anestesista de planta del Hospital Italiano que habría renunciado tras el inicio del escándalo, y Delfina Lanusse, residente de tercer año, quien se encuentra de baja médica. Ambos profesionales ya fueron indagados por la justicia por hechos que se habrían extendido desde 2023 hasta febrero de 2026.

Tras un mes de hermetismo, en el que circularon versiones sobre un posible encubrimiento, tanto la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA) como la Federación Argentina (FAAAAR) emitieron comunicados desmintiendo tales maniobras.

Por su parte, el Hospital Italiano emitió un comunicado este lunes informando que se adoptaron medidas preventivas y sancionatorias. La institución confirmó que ha iniciado acciones judiciales internas y que todos los involucrados en el caso han sido desvinculados de sus funciones.

Destacados