A pesar de las proyecciones que sugieren un nuevo año de incremento en el Producto Bruto Interno (PBI), persiste la incertidumbre sobre la capacidad de respuesta del empleo registrado. Especialistas en la materia advierten que el impacto será acotado si no se implementan reformas estructurales que apunten a la productividad, la reducción de costos y la previsibilidad jurídica.
Diagnóstico actual: Un rebote con disparidad
El ecosistema laboral argentino inicia 2026 bajo el signo de la heterogeneidad. Tras un 2025 que marcó una recuperación económica cercana al 4,5%, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA) proyecta una expansión del 3,5% para el ciclo actual. No obstante, este crecimiento no se traduce de forma lineal en el empleo de calidad.
Si bien la desocupación se mantiene en niveles contenidos —6,6% al tercer trimestre de 2025—, el fenómeno preocupante es el desplazamiento hacia ocupaciones de baja calidad. La informalidad escaló del 42,6% al 43,3% interanual, consolidando un esquema donde las nuevas vacantes se concentran en el cuentapropismo informal y el monotributo de categorías bajas.
Geografía del desempleo:
- Río Gallegos (Santa Cruz): 10,8%
- Gran Resistencia (Chaco): 9,7%
- Gran Rosario (Santa Fe): 8,9%
- Santa Rosa (La Pampa): 8,5%
Productividad y «Válvulas de competitividad»
El salario real ha experimentado una recuperación parcial, pero se ubica aún entre un 20% y 25% por debajo de los niveles registrados en 2018 y 2023. Los economistas interpretan este retraso como una «válvula de competitividad» que, aunque evitó una crisis mayor del empleo, precarizó el mercado.
Juan Luis Bour, economista de FIEL, distingue entre el empleo total y el formal. Señala que sectores como el financiero o el agropecuario, aunque crecen con fuerza, tienen una baja densidad de contratación directa (150.000 y 300.000 trabajadores respectivamente). Bour sostiene que el sistema actual induce a una «formalidad superficial» y advierte que, sin mayor flexibilidad y productividad, la mejora será «más de lo mismo».
Motores económicos vs. Absorción de mano de obra
Desde Idesa, Virginia Giordano califica como urgente una reforma tributaria para revertir la distorsión actual. Observa que sectores dinámicos como la minería, la energía y el agro son intensivos en capital: generan divisas y valor, pero no absorben grandes volúmenes de empleo directo.
Por su parte, Paula Szenkman (Cippec) vincula la creación de puestos registrados a la velocidad del mercado interno. Sectores como la construcción, el comercio y la industria orientada al consumo son los que realmente traccionan el empleo masivo, a diferencia de los sectores exportadores.
Desafíos estructurales: Educación y Marco Normativo
El análisis de 2026 incorpora factores cualitativos críticos:
- Educación: Matías Ghidini (GhidiniRodil) y Virginia Giordano coinciden en que existe una brecha entre las habilidades demandadas (pensamiento crítico, capacidades técnicas) y la oferta educativa. Se presenta la paradoja de empresas que buscan contratar pero no encuentran capital humano capacitado.
- Litigiosidad y Justicia: La inseguridad jurídica, especialmente por resoluciones de justicias provinciales que elevan los costos de salida, actúa como un desincentivo para la contratación en PyMEs.
- Modernización Laboral: El abogado Julián de Diego sostiene que la Ley de Contrato de Trabajo de 1975 es anacrónica para una economía de inteligencia artificial y robótica. Propone reglas claras y mecanismos como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para dar previsibilidad a las indemnizaciones.
Perspectivas para el segundo semestre
Fernando Marull (FMyA) proyecta que la construcción podría ser el gran dinamizador del año, impulsada por la estabilización de costos y el crédito. Si bien la inflación descendió significativamente (31,5% en 2025 frente al 117,8% de 2024), el reto sigue siendo que la estabilidad macroeconómica permee en la microeconomía de los hogares.
En conclusión, los especialistas coinciden en que la modernización del régimen laboral no es una solución mágica por sí sola, sino que debe ser parte de un ecosistema que incluya crecimiento sostenido, acceso al crédito y un compromiso firme con la mejora de la productividad nacional.