La tormenta política desatada por las denuncias que vinculan a José Luis Espert con el empresario Fred Machado terminó cobrando su primera víctima dentro de La Libertad Avanza. Tras varios días de versiones cruzadas y creciente presión interna, el economista anunció que renuncia a su candidatura a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.
El ex candidato presidencial fue acusado de haber recibido un pago de 200 mil dólares de Machado —empresario investigado por presuntos vínculos con el narcotráfico—, dinero que Espert reconoció pero aseguró que correspondía a un trabajo de “asesoría empresarial”. Aun así, la Justicia confirmó que el dirigente viajó en al menos 36 ocasiones en el avión del empresario, incluso compartiendo algunos trayectos.
“Puse a disposición mi renuncia y el presidente Javier Milei decidió aceptarla”, publicó Espert en su cuenta de X, bajo el lema “Por la Argentina, doy un paso al costado”.

En el mismo mensaje, denunció una “operación orquestada por el sistema que destruyó al país durante décadas” y acusó un “juicio mediático despiadado” en su contra. “No tengo nada que ocultar y demostraré mi inocencia ante la Justicia, sin fueros ni privilegios”, remarcó el legislador, cuyo mandato vence en diciembre.
El costo político y las tensiones dentro del oficialismo
La decisión de Milei de aceptar la renuncia no fue inmediata. Hasta hace pocos días, el Presidente aseguraba tener “plena confianza” en Espert y evitaba referirse al tema públicamente. Sin embargo, la escalada mediática, las declaraciones de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, exigiendo explicaciones, y una serie de encuestas que mostraban una caída en la imagen presidencial, precipitaron el desenlace.
“Esto es una causa al servicio de cambiar el país. La Argentina está por encima de las personas”, publicó Milei poco después del anuncio, en un intento de contener el impacto político. Y agregó: “No vamos a permitir que una operación maliciosa ponga en riesgo el proceso de cambio”.

El mensaje buscó mostrar autoridad y preservar la narrativa de “pureza moral” que sostiene el oficialismo, pero puertas adentro la renuncia fue leída como una concesión forzada ante el escándalo y la opinión pública.
La incógnita del reemplazo y el desafío para Milei
Mientras tanto, resta definir quién ocupará el lugar que deja vacante Espert en la lista bonaerense. Formalmente, la banca debería pasar a Karen Reichardt, siguiente en el orden. Sin embargo, trascendió que el entorno presidencial evalúa proponer a Diego Santilli, apelando a un artículo de la legislación electoral que habilitaría el reemplazo por otro candidato del mismo género político.
El episodio deja al descubierto la fragilidad de una coalición que, pese a su discurso de “renovación”, comienza a mostrar fisuras ante los primeros escándalos. Espert, uno de los aliados más visibles de Milei en el Congreso, se retira envuelto en una polémica que el Gobierno intenta cerrar rápidamente para evitar mayores costos político