El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, confirmó su viaje a Tierra del Fuego para participar de la tradicional vigilia en homenaje a los soldados caídos en la Guerra de Malvinas. El evento, que se desarrolla durante la noche del 1° de abril, congrega a veteranos, familiares y autoridades en el Monumento a los Caídos y la emblemática Carpa de la Dignidad. Esta visita representa la primera incursión federal del mandatario bonaerense en lo que va del año, en un gesto cargado de simbolismo tanto histórico como político.
«Tengo previsto asistir a la vigilia de una fecha tan trascendental, que está íntimamente ligada a la recuperación de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas», ratificó el gobernador este lunes durante una conferencia de prensa en La Plata. Más allá del cumplimiento de los 44 años del conflicto bélico, la presencia de Kicillof en el sur se da en un contexto de fuerte confrontación con la administración de Javier Milei. El mandatario provincial denunció que el Gobierno nacional «está dañando la soberanía argentina», citando como ejemplo el reciente rechazo de Argentina en la ONU a una resolución que calificaba la esclavitud africana como un crimen contra la humanidad, propuesta que contó con 123 votos a favor y solo tres en contra: Argentina, Estados Unidos e Israel.
Kicillof cuestionó duramente esta postura diplomática, señalando que se votó en contra de naciones africanas que históricamente han respaldado el reclamo argentino por Malvinas. «Cada decisión de Milei tiene un costo altísimo y carece de explicaciones razonables», sentenció. La agenda del gobernador en la provincia patagónica incluye un encuentro con su par fueguino, Gustavo Melella, participando de los actos en Río Grande durante la noche del martes y trasladándose luego a Ushuaia para cumplir con actividades oficiales el miércoles 2 de abril.
La vigilia, que se extiende hasta la medianoche para entonar el Himno Nacional y realizar el minuto de silencio por los 649 argentinos caídos, tiene en la Carpa de la Dignidad su epicentro de memoria colectiva. Allí, los excombatientes comparten testimonios y realizan actividades educativas para las nuevas generaciones. Para Kicillof, este despliegue federal es parte de una construcción política orientada a las próximas etapas electorales. Aunque aclaró que no es momento de candidaturas, subrayó la necesidad de «generar una propuesta electoral que permita que el gobierno de Milei concluya en 2027», tarea en la que ya trabajan diversos armadores de su espacio.
En este armado, figuras como el intendente de La Plata, Julio Alak, desempeñan un rol activo. La semana pasada, Alak encabezó un homenaje a Eduardo Duhalde que reunió a referentes históricos del peronismo bonaerense, como Julio Pereyra, Baldomero Álvarez, Raúl Othacehé y Alfredo «Tati» Meckievi, entre otros. Este encuentro no solo sirvió para consolidar fuerzas propias en la carrera por la sucesión provincial, sino que también impulsó el alcance nacional del kicillofismo a través del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), que ya ha tenido actividad en provincias como Corrientes. Esta proyección federal se suma a la reciente agenda internacional del gobernador en Montevideo, donde se reunió con el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, y el exministro brasileño Fernando Haddad.