En un acto con fuerte impronta proselitista realizado en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, el gobernador Axel Kicillof dio un paso decisivo en su posicionamiento como referente nacional de la oposición. Bajo la consigna de presentar el espacio MDF Universidad y Ciencia, el mandatario bonaerense ratificó su vocación presidencialista al afirmar que el tiempo del gobierno de Javier Milei es limitado y pedir que el peronismo «pierda el menor tiempo posible en internas».
“Se aceleran los tiempos. No nos puede pasar que logre una expresión electoral que gane y luego tengamos dificultades para gobernar”, advirtió Kicillof ante un auditorio que, en varios pasajes, coreó la consigna «Axel Presidente». En un ejercicio de autocrítica, el gobernador reconoció que la oposición debe enfrentar el desencanto generado durante la gestión del Frente de Todos para volver a entusiasmar al electorado.
Nuevas canciones y la batalla cultural
Kicillof retomó su metáfora de las “nuevas canciones”, una frase que ha generado rispideces en la estructura tradicional del PJ, para insistir en la necesidad de actualizar el discurso opositor. Desestimó la idea de que el oficialismo haya ganado la «batalla cultural» de forma definitiva: “No es verdad que los argentinos estén en contra de la soberanía, de la universidad pública o de las obras; nos quieren convencer de eso, pero no es así”, sostuvo.
El mandatario estuvo respaldado por la primera línea de su gabinete, incluyendo a Carlos Bianco, Cristina Álvarez Rodríguez, Gabriel Katopodis y Javier Rodríguez, quienes integran el núcleo operativo de su armado federal. Durante su intervención, definió la etapa actual como un “tiempo oscuro” y acusó al Presidente de ejecutar un “plan de destrucción masiva” orientado específicamente contra el sistema científico y tecnológico argentino.
Comparaciones históricas y vértigo político
En su análisis prospectivo, el gobernador trazó un paralelismo con el gobierno de Mauricio Macri: “Parecía que se iban a quedar mil años y después…”, sugirió, apelando a la memoria de la derrota de Cambiemos en 2019. Para el círculo íntimo del economista, el clima social ha comenzado a mutar hacia un enojo creciente que demanda una oferta electoral renovada.
Un momento simbólico de la jornada ocurrió cuando la vicedecana de la facultad, Valeria Levy, tras describir la crisis presupuestaria universitaria, se dirigió al mandatario: “Hoy venís como gobernador; quizás en un tiempo vengas como presidente”. Kicillof, entre la incomodidad protocolar y la satisfacción política, asimiló el guiño en un escenario que marca el fin de su etapa de cautela discursiva y el inicio de una fase de mayor vértigo en la construcción de su candidatura.