A través de un relevamiento detallado, se analizó el volumen de estudiantes que perciben la asignación mensual de $35.000 destinada a garantizar la continuidad pedagógica en los tres niveles de enseñanza, abarcando el período comprendido entre 2023 y el cierre del ejercicio 2025. El informe detalla la segmentación geográfica por provincias y las modificaciones en las partidas financieras asignadas.
La reciente quita de $78.768 millones aplicada a las estructuras de la Secretaría de Educación —instrumentada mediante la decisión administrativa 20/2026 del Ministerio de Economía en el marco de la readecuación de partidas y el ordenamiento del gasto público— impactó de manera directa en el financiamiento del Programa de Gestión y Asignación de Becas a Estudiantes.
Dicha contracción afecta directamente a las becas Progresar y de Fortalecimiento Educativo. De acuerdo con las precisiones brindadas por el Jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, en su informe ante la Cámara de Diputados a fines de abril, y según constatan los registros oficiales de la Secretaría de Educación (dependiente del Ministerio de Capital Humano) evaluados por los analistas, estas asistencias alcanzaron a un total de 953.169 beneficiarios hacia diciembre del año pasado. La cifra de cobertura se situó notablemente por debajo del universo de postulantes, el cual había registrado un total de 1.767.524 inscripciones.
Por su parte, el balance oficial presentado por el Ministerio de Capital Humano al cumplir sus dos primeros años de gestión arrojó una estadística levemente superior para el ciclo 2025, contabilizando un total de 971.280 titulares. Más allá de la mínima discrepancia matemática, ambos indicadores ratifican una tendencia decreciente en comparación con el período 2024, ciclo en el cual la nómina de la beca Progresar había superado la barrera de los 1,3 millones de estudiantes.
El programa Progresar se instituye como una política pública de sostén orientada a que los alumnos de la República Argentina logren concluir la escolaridad obligatoria, accedan a estudios de nivel superior o completen trayectos de formación profesional. El esquema se ramifica en tres vertientes específicas: Progresar Educación Obligatoria, Progresar Educación Superior, y Progresar Trabajo o Formación Profesional. Al mes de mayo de 2026, el beneficio representa una asignación nominal de $35.000 brutos mensuales. No obstante, el desembolso neto efectivo que perciben los estudiantes es de $28.000 por mes, dado que la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) aplica una retención equivalente al 20% del total, cuya devolución se efectiviza una vez que se constata la regularidad académica al término del ciclo lectivo.
La ventana de inscripción se habilita en dos instancias anuales: la primera coincide con el inicio del ciclo escolar, mientras que la segunda se instrumenta tras la finalización del receso invernal. Cabe señalar que la condición de becario del Progresar resulta plenamente compatible con la percepción del programa Volver al Trabajo y con el cobro de pensiones no contributivas derivadas de cuadros de invalidez.
Contracción de la matrícula de becarios entre gestiones
Al contrastar el último año del mandato presidencial de Alberto Fernández con el primer bienio de la gestión encabezada por Javier Milei, se evidencia una reducción que representa la pérdida de casi la mitad de la masa de beneficiarios del Progresar. La estadística demuestra que de los 1.860.871 estudiantes cubiertos en 2023, el padrón descendió a 1.359.247 en el transcurso de 2024, para finalmente consolidar una base de 953.169 jóvenes hacia fines de 2025.
Durante el transcurso de 2024, el volumen de solicitudes ingresadas al sistema alcanzó un pico de 2.189.769 postulantes, de los cuales un 62% obtuvo la aprobación final del beneficio. Según lo pormenorizado por Guillermo Francos en el marco del Informe Nro 142 brindado ante el Congreso de la Nación, el grueso de las denegaciones halló su justificación en los parámetros del cruce socioeconómico, el exceso en los límites de edad normativos y la pérdida de la condición de alumno regular en las instituciones de origen.
La distribución por categorías dentro del padrón de beneficiarios del año 2024 se estructuró del siguiente modo:
- Progresar Educación Obligatoria: Representó el 49% del universo total de becas. En este segmento, el 83% de los destinatarios se ubicó en la franja etaria que va de los 16 a los 18 años.
- Progresar Educación Superior: Concentró el 45,5% de las asignaciones. El desglose por edades dentro de este grupo indicó que el 35,3% correspondía a jóvenes de entre 17 y 20 años; el 46,5% se agrupó entre los 21 y 24 años; mientras que el 18,2% restante se otorgó a personas de 25 años o más.
- Progresar Trabajo: Constituyó apenas el 5,5% de la cobertura general. Su conformación etaria determinó que el 30% se ubicaba entre los 18 y 20 años; el 26% pertenecía al rango de 21 a 24 años; y el 44% correspondía a solicitantes de 25 años en adelante.
La contracción en la cantidad de estudiantes subsidiados durante el año 2025 respecto al ciclo previo se explica, fundamentalmente, por la determinación de la Secretaría de Educación de restringir el acceso a los alumnos de establecimientos de gestión privada al momento de dar inicio a las inscripciones de principios del año pasado. Dicha reglamentación marginó inicialmente del programa a una cantidad significativa de estudiantes de colegios privados.
Sin embargo, esta directiva sufrió una modificación de cara a la segunda convocatoria implementada en agosto del año pasado, momento en el cual se rehabilitó la postulación para ciertos colegios privados. Las condiciones fijadas exigieron que se tratara de instituciones que expidieran títulos de carácter oficial y cuya estructura arancelaria fuera gratuita o basada en aportes voluntarios que no superaran el equivalente anual a dos Salarios Mínimos, Vitales y Móviles. Del mismo modo, se autorizó la inclusión de centros privados radicados en regiones geográficas desprovistas de ofertas educativas estatales. Los voceros de Capital Humano fundamentaron la medida señalando que el propósito de la readecuación radicaba en asegurar la asignación de las becas Progresar estrictamente a los sectores que exhibieran una necesidad real.
Análisis presupuestario del programa Progresar
El crédito fiscal original contemplado en la Ley de Presupuesto para el sostenimiento de las becas Progresar durante el ejercicio 2025 se fijó en $392.332 millones, lo que denotaba un incremento marginal respecto al presupuesto de 2024 ($290.922 millones), a pesar del proceso inflacionario registrado en ese período.
No obstante, el examen de las cuentas públicas revela que el indicador del gasto devengado fue considerablemente menor, situándose en $293.768 millones. Al evaluar las plataformas oficiales de Presupuesto Abierto se corrobora que este valor quedó relegado incluso por debajo del total devengado para el programa Progresar durante el año 2024, período en el que se habían ejecutado $360.472 millones.
Con respecto al corriente año 2026, la previsión presupuestaria dispuesta asciende a los $364.147 millones, registrándose una ejecución devengada de apenas $62.523 millones al cabo de los primeros cuatro meses y medio del año.
Requisitos de acceso y elegibilidad según la línea de beca
Progresar Educación Obligatoria
Los aspirantes deben poseer la condición de ciudadanos argentinos nativos, naturalizados o extranjeros que acrediten un mínimo de dos años de residencia legal y continua en el territorio nacional, además de poseer el Documento Nacional de Identidad (DNI). En términos de edad, la norma exige contar con entre 16 y 24 años cumplidos a la fecha de la finalización del período de inscripción. Los ingresos económicos individuales y del núcleo familiar no pueden superar el equivalente a tres Salarios Mínimos, Vitales y Móviles, eximiéndose de este límite a aquellos jóvenes que perciban una pensión no contributiva por razones de invalidez. En materia de contraprestación, el beneficiario queda obligado a convalidar su condición de alumno regular, cumplir con las pautas académicas fijadas por la reglamentación interna y cumplimentar el calendario nacional de vacunación obligatoria de acuerdo a su edad.
Progresar Nivel Superior
En el supuesto de postulantes de nacionalidad extranjera, la exigencia reglamentaria asciende a un mínimo de cinco años de residencia legal acreditada y DNI. El límite de edad para los estudiantes ingresantes se establece entre los 17 y los 24 años, extendiéndose el margen hasta los 30 años en el caso de los alumnos que revistan la condición de avanzados en sus carreras. Asimismo, se torna obligatorio no arrastrar asignaturas pendientes de aprobación de la escuela secundaria, debiendo estar matriculado o cursando activamente en Universidades nacionales o provinciales, Institutos universitarios nacionales, o bien en Institutos de educación técnica superior, de formación técnica o docente adscritos a la órbita estatal. Las excepciones que habilitan la postulación en entidades de gestión privada, así como las pautas específicas para estudiantes de la carrera de enfermería, se encuentran taxativamente reguladas en el Reglamento Progresar.
Progresar Formación Profesional
La línea orientada a trayectos sociolaborales demanda a los extranjeros una residencia legal mínima de dos años y la posesión de su DNI. La franja etaria general se fija entre los 18 y los 24 años inclusive, si bien la ventana de inscripción se amplía hasta los 35 años para aquellas personas que carezcan de un empleo formal registrado. Los ingresos mensuales del solicitante y su grupo conviviente no podrán rebasar el tope de tres Salarios Mínimos, Vitales y Móviles, dejando constancia de que las pensiones no contributivas por discapacidad quedan excluidas del cómputo de los ingresos familiares.
Los inscriptos asumen la obligación de cursar alguna de las especialidades de formación profesional o trayectos de capacitación que cuenten con el aval del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) y que hayan sido catalogados como estratégicos por el Consejo Nacional de Educación, Trabajo y Producción (CoNETyP).
Desagregación del beneficio por distritos provinciales
La distribución geográfica del programa durante el transcurso del año 2025 demuestra que el mayor volumen de alumnos cubiertos se concentró en las siguientes jurisdicciones:
- Buenos Aires: 278.473 beneficiarios
- Córdoba: 65.500 beneficiarios
- Tucumán: 59.368 beneficiarios
- Santa Fe: 50.944 beneficiarios
- Salta: 49.171 beneficiarios
- Chaco: 49.039 beneficiarios
Por el contrario, el menor índice de estudiantes alcanzados por la asistencia estatal se registró en las siguientes provincias:
- Tierra del Fuego: 2.145 beneficiarios
- Neuquén: 3.793 beneficiarios
- La Pampa: 4.606 beneficiarios
- Santa Cruz: 5.306 beneficiarios
Becas de Fortalecimiento Educativo
En paralelo a las líneas tradicionales, el Ministerio de Capital Humano mantiene bajo su órbita las becas de Fortalecimiento Educativo, concebidas como un apéndice de apoyo a la escolaridad o incentivo para la finalización de los estudios básicos. Este esquema subsidiario consta de cuatro líneas operativas destinadas a poblaciones con características específicas:
- Ahijados presidenciales: Cupos regidos por los lineamientos de la Ley N° 20.843 de Padrinazgo Presidencial.
- Hijos de Veteranos de Guerra de Malvinas: Orientada a descendientes de personal civil y militar fallecido en combate, o de aquellos que sufren secuelas incapacitantes derivadas del conflicto del Atlántico Sur.
- Estudiantes con medidas de protección de derechos y/o en conflicto con la ley penal.
- Alumnos pertenecientes a pueblos indígenas.
La evolución cuantitativa de estas asignaciones especiales se mantuvo estable, registrándose el otorgamiento de 33.439 becas durante el año 2025, frente a las 33.426 liquidadas a lo largo de 2024.
La distribución sectorial del beneficio durante el último año calendario determinó que la porción mayoritaria fue asignada a estudiantes de comunidades indígenas (25.229 casos). El resto de la partida se dividió entre alumnos bajo el amparo de medidas de protección judicial o vinculados a causas penales (7.443 casos), descendientes de excombatientes de Malvinas (568 casos) y un remanente de ahijados bajo padrinazgo de la Presidencia de la Nación (199 casos).
Al igual que en la estructura de las becas Progresar, estas asignaciones especiales contemplan una transferencia de $35.000 mensuales por beneficiario. El circuito de liquidación replica el esquema de retención: se otorga de manera mensual un 80% ($28.000), reservándose el 20% remanente ($7.000) de forma acumulativa hasta que se verifique la regularidad institucional y el rendimiento académico correspondiente. Las líneas de Fortalecimiento Educativo poseen validez para todos los estamentos del sistema de enseñanza formal.