A pesar de que las autoridades nacionales no han emitido una confirmación oficial sobre la continuidad del capítulo fiscal en el proyecto, diversos mandatarios provinciales aseguran haber sido notificados de que la Casa Rosada consintió aplicar modificaciones estructurales. Se prevé que la iniciativa comience su tratamiento legislativo este miércoles en el Congreso.
A solo 24 horas de que se inicie el debate parlamentario de la reforma laboral, la mesa política del oficialismo se reunirá este martes para resolver el destino del capítulo fiscal, un apartado que genera fuertes resistencias entre gobernadores y bloques de la oposición.
Aunque inicialmente los representantes gubernamentales se habían comprometido a evaluar correcciones —especialmente en lo referido a la reducción de las alícuotas del impuesto a las Ganancias para sociedades—, posteriormente predominó una postura de mayor rigidez. No obstante, la cúpula libertaria ha sido convocada nuevamente a la Casa Rosada a partir de las 10:00 para analizar las alternativas, en un contexto donde cobra fuerza la posibilidad de que dicho artículo sea suprimido definitivamente.
En las últimas horas, ha trascendido entre las administraciones provinciales que el Ejecutivo nacional ya habría optado por este camino con el fin de despejar obstáculos y evitar complicaciones durante la votación en el Senado.
“Al menos a los sectores aliados ya se nos ha comunicado que esa sección será retirada. El argumento oficial será que responden a nuestros reclamos, pero lo cierto es que sus proyecciones fiscales tampoco resultaban del todo favorables”, confió un mandatario provincial a Infobae.
Desde el interior del país sostienen que una baja en Ganancias terminaría perjudicando a la propia Nación, dado que el margen del superávit no permitía resignar tales recursos. “Coincidimos con la premisa de bajar impuestos, algo que ya implementamos en varios distritos, pero esta medida carecía de un diseño adecuado. Se los advertimos desde el comienzo y hace aproximadamente un mes ya nos habían sugerido que no habría inconvenientes en dar marcha atrás”, añadió la misma fuente.
Paralelamente, la administración central habría aceptado otras “concesiones” para consolidar el consenso y garantizar una aprobación ágil durante el periodo de sesiones extraordinarias. Según diversas fuentes, se habrían consensuado nuevas redacciones para los artículos sobre cuotas solidarias y otras demandas sindicales. Asimismo, se habría descartado la propuesta de habilitar el pago de haberes mediante billeteras virtuales, una medida que contaba con el rechazo explícito de las entidades bancarias.
“Tenemos la confirmación de que habrá modificaciones y que el Ejecutivo no insistirá con Ganancias; carecen de los votos necesarios y las cifras fiscales no son sostenibles. La expectativa es que retiren el articulado completo”, señaló un interlocutor con llegada directa a los gobernadores denominados “dialoguistas”.
La agenda de la mesa política
Este martes, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, liderará la sesión de la mesa política enfocada primordialmente en el análisis del capítulo fiscal. “Será el tema central del encuentro de mañana”, confirmó un miembro del equipo estratégico, integrado además por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el asesor Santiago Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
Al igual que en reuniones previas, se sumará el ministro de Economía, Luis Caputo, quien ha estado evaluando el impacto financiero de una posible marcha atrás con el impuesto a las Ganancias.
Por otra parte, este lunes por la tarde, Bullrich tenía previsto recibir a los representantes de los bloques dialoguistas de la Cámara Alta para relevar sus posturas antes de coordinar la estrategia final en la mesa política. En sintonía, Santilli mantuvo un encuentro en Casa Rosada con el gobernador de Chaco, Leandro Zdero, buscando asegurar su respaldo al paquete legislativo.
“Esta reforma fomentará la inversión privada en las provincias, derivando en mayor generación de empleo y productividad”, señalaron tras la reunión privada.
Conflictos y estrategia parlamentaria
En días recientes, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, denunció la existencia de presiones y amenazas hacia legisladores peronistas para evitar que apoyen el proyecto oficialista, el cual busca modernizar el marco de las relaciones laborales. El foco de la disputa se concentra en el bloque Convicción Federal del Senado, cuyos cinco integrantes mantienen una posición equidistante respecto a la bancada peronista tradicional.
De acuerdo con lo adelantado por Infobae, desde este martes Santilli y Devitt se instalarán en el Congreso para coordinar junto a Bullrich y Menem la obtención de los votos necesarios. La labor no solo abarca la reforma laboral, sino también el nuevo régimen penal juvenil, cuyo tratamiento está previsto para el jueves en la Cámara de Diputados. En esta gestión también intervendrá activamente el subsecretario de Gestión Institucional de la Presidencia, Eduardo “Lule” Menem, figura de confianza de Karina Milei.