Residentes de la Ciudad de Gaza reportan el uso de una nueva y aterradora táctica militar por parte del ejército de Israel: vehículos militares viejos convertidos en «robots» explosivos y detonados a distancia para destruir vecindarios residenciales enteros.
Las explosiones, descritas como más devastadoras que los ataques aéreos, son tan potentes que los medios israelíes indican que se sienten incluso en Tel Aviv, a 70 km de distancia, en el contexto de un intenso asalto contra la Ciudad de Gaza.
El «Arma Más Terrorífica»
Los habitantes, como Alam al-Ghoul, aseguran que es la primera vez que ven este tipo de arma y que su uso se está volviendo más frecuente.
Ghoul describió a la BBC el mecanismo de estos «robots de trampas explosivas»: «Pueden ser tanques viejos o vehículos blindados… Los toman, los llenan de explosivos, y los lanzan a las calles de la Ciudad de Gaza, controlándolos remotamente.»
El impacto es brutal. Los residentes denuncian que «familias enteras han sido aniquiladas», quedando sepultadas bajo los escombros de sus hogares.
Israel Confirma el Uso de Medios «Innovadores»
BBC News Arabic consultó a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sobre el uso de estas armas contra civiles.
El teniente coronel Avichay Adraee, portavoz militar de las FDI, no discutió los métodos operacionales específicos, pero declaró: «Nosotros no discutimos los métodos operacionales, pero puedo decir que usamos varios medios -algunos altamente innovadores y usados por primera vez– para lograr nuestros objetivos, eliminar a los terroristas de Hamás y proteger a los soldados y civiles israelíes».
Estrategia de «Reducción de Costos» y Consecuencias
El experto en seguridad, profesor Hani al-Basous, explicó que el ejército israelí utiliza estos vehículos explosivos controlados a distancia para destruir túneles, grandes edificios y áreas residenciales sin una intervención directa, buscando «reducir el costo del enfrentamiento militar y evitar bajas israelíes».
Según la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza (administrada por Hamás), desde el 13 de agosto, el operativo militar ha resultado en más de 1.200 muertos y 6.000 heridos. El comunicado afirma que se han detonado más de 100 «robots» explosivos en zonas pobladas.
El director general del Ministerio de Salud Palestino, Munir al-Bursh, asegura que la táctica es diaria, con la detonación de entre 7 y 10 «robots» al día, cada uno cargando hasta siete toneladas de explosivos. Advierte que este uso continuo «representa una amenaza directa contra los civiles y empeora la catástrofe humanitaria», forzando un desplazamiento masivo y la posible «destrucción total de la infraestructura residencial».