En un contexto de reordenamiento interno dentro del oficialismo, el Gobierno nacional oficializó la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia, quien asumió formalmente su cargo el día de ayer en la Casa Rosada. El actual fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires desembarca en el Gabinete de Javier Milei con un marcado respaldo de sectores del Poder Judicial, contando con la presencia de jueces y fiscales en su acto de jura. En sus primeras declaraciones previas a la asunción, Mahiques buscó dar una señal de continuidad y reconocimiento hacia la gestión saliente de Mariano Cúneo Libarona, afirmando que su antecesor sentó las bases de una transformación que ahora le tocará consolidar con firmeza.
La ingeniería política que facilitó su arribo revela las distintas terminales de poder dentro de La Libertad Avanza. Mientras algunas fuentes atribuyen el acercamiento inicial al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, otros sectores de la coalición señalan al apoderado del partido, Santiago Viola, como el nexo determinante con Karina Milei. Precisamente, Viola cobrará un protagonismo central en esta nueva etapa al incorporarse como viceministro de Justicia en reemplazo de Sebastián Amerio. Este movimiento estratégico refuerza la influencia directa de la Secretaría General de la Presidencia sobre la cartera judicial, en una transición que fue coordinada personalmente por Mahiques en reuniones previas con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La designación quedó ratificada a través del Decreto 133/2026, el cual no solo formaliza el nombramiento del nuevo ministro, sino que también acepta la renuncia de Cúneo Libarona con el correspondiente agradecimiento institucional por los servicios prestados. Mahiques llega al cargo con una extensa trayectoria y un perfil de alto voltaje político-judicial: además de su rol en la fiscalía porteña, preside la Asociación Internacional de Fiscales y consolidó su proyección nacional durante la presidencia de Mauricio Macri, ocupando lugares clave en el Consejo de la Magistratura y el propio Ministerio de Justicia.
Formado en la Universidad de Buenos Aires y con una carrera docente activa, el flamante ministro pertenece a una familia con históricos vínculos en los tribunales; su padre, Carlos Alberto Mahiques, fue juez de Casación y ministro de Justicia en la provincia de Buenos Aires. Si bien esta genealogía judicial y sus nexos con el PRO han sido blanco de críticas por parte del kirchnerismo, Mahiques ha rechazado sistemáticamente las acusaciones de influencia política. Ahora, al frente de la cartera nacional, el desafío inmediato será profundizar las reformas estructurales del sistema de justicia en sintonía con la agenda libertaria, apoyándose en su experiencia técnica y su red de alianzas en Comodoro Py y la justicia porteña.