A pesar de que se aguarda la llegada de precipitaciones en la región cordillerana, la situación en Chubut se ha vuelto crítica. Tras más de un mes desde el inicio de los incendios forestales, diversos focos que se consideraban contenidos o en etapa de enfriamiento se reavivaron debido a una combinación de temperaturas extremas y ráfagas de viento intensas. El trabajo de las brigadas durante la madrugada de este jueves será determinante para frenar el avance del fuego.
El estado de los frentes y el despliegue operativo
Zonas como Puerto Patriada y Bahía Las Percas, donde ya se habían establecido líneas de defensa, sufrieron reactivaciones en las últimas horas tras ser superadas por las llamas. Actualmente, el operativo cuenta con más de 250 brigadistas que, apoyados por medios aéreos y terrestres, concentran sus esfuerzos en bosques nativos y áreas de interfase urbano-rural, especialmente en la localidad de Epuyén.
Las cuadrillas mantienen presencia activa en sectores de alta complejidad como:
- Cañadones de El Trueno y Bahía Las Percas.
- Payan Delgado, El Pedregoso y Rincón de Lobos.
- Parque Nacional Los Alerces, Punta Mattos y Quebrada de León.
- Bahía Rosales, Arrayanes y el Cerro Riscoso.
Condiciones climáticas y balance de daños
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido alertas amarillas y naranjas, advirtiendo que la baja humedad y los picos térmicos inusuales para la temporada facilitan la propagación rápida. Según el Servicio Provincial de Manejo del Fuego (SPMF), solo en Puerto Patriada se han consumido 14.770 hectáreas, mientras que el estimado total en la provincia ascendería a las 30.000 hectáreas.
Para reforzar el combate, este miércoles partió desde Santa Cruz un contingente de diez agentes del Parque Nacional Los Glaciares. Este equipo, compuesto por seis brigadistas de incendios forestales y cuatro guardaparques con equipamiento hídrico propio, realizará el recambio del personal que opera en el terreno desde el 11 de enero.
Alerta por lluvias en la Cordillera
Para la mañana y el mediodía de este jueves 22 de enero, se ha activado una alerta amarilla por lluvias en los departamentos de Cushamen, Futaleufú, Languiñeo, Tehuelches y Río Senguer. Se esperan acumulados de entre 10 y 25 milímetros y posibles tormentas aisladas. Aunque el agua es esperada para aliviar la sequía prolongada y colaborar con la extinción, las autoridades de Protección Ciudadana instan a mantener la cautela ante potenciales fenómenos dañinos.
Riesgo extremo en Río Negro
La emergencia no se limita a Chubut. El SPLIF ha declarado alerta por riesgo extremo de incendios en Bariloche, extendiendo la advertencia a El Bolsón, General Conesa y Luis Beltrán. La sequedad de la vegetación y los vientos intensos generan un escenario propicio para nuevos focos. Se ha solicitado a la población extremar los cuidados bajo la Emergencia Ígnea vigente y reportar cualquier columna de humo a la línea 103.