Elecciones de Octubre: Modificaciones en el régimen cambiario y su impacto en la economía.

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Microfono Abierto

Las cotizaciones del dólar se mantienen en máximos históricos, y el actual esquema de bandas cambiarias parece haber llegado a su límite. Analistas del mercado prevén que, tras los comicios legislativos del 26 de octubre, el régimen sufrirá modificaciones sustanciales, alertando sobre el potencial impacto en la política económica.


Un Panorama de Turbulencias e Incertidumbre Pre-Electoral

El escenario financiero actual se caracteriza por una intensa turbulencia. Las acciones y los bonos soberanos fluctúan constantemente, el índice de riesgo país alcanzó niveles máximos en el año, y el precio del dólar en todos sus segmentos ha marcado máximos nominales en la serie histórica.

La incertidumbre generada por el posible resultado de las elecciones legislativas ha impulsado la demanda de activos como cobertura, lo que, según especialistas, subraya la debilidad de las chances electorales del Gobierno de Javier Milei. Esta situación pone en duda la sustentabilidad del plan económico vigente.

Frente a este contexto de presión, se multiplican las voces de analistas que anticipan un cambio en el actual esquema de bandas cambiarias, el cual se ha mantenido inalterado desde su fijación por el Banco Central el 11 de abril. Este esquema opera con un techo inicial de $1.400 que aumenta al 1% mensual, y un piso de $1.000 que baja al 1% mensual. La lenta variación de la banda superior, claramente por debajo de la tasa de inflación, funciona como un «ancla» tanto para los precios de la economía como para las expectativas de devaluación.

Sin embargo, la intensa presión del mercado, que desafía constantemente el límite superior (que el viernes pasado se ubicó en $1.482 para el segmento mayorista), ha forzado al Tesoro y al Banco Central a intervenir con ventas, poniendo en seria duda la continuidad de este sistema.


La Dinámica de las Liquidaciones de Exportaciones

En septiembre, el sector exportador de oleaginosas y cereales liquidó un total de USD 7.107 millones, un incremento interanual del 187%. Este fuerte aumento fue estimulado por la eliminación temporal de las retenciones, que tenía un tope de USD 7.000 millones de liquidaciones hasta el 31 de octubre, pero que se agotó rápidamente. El esquema exigía que el 90% de las ventas fuera liquidado dentro de los tres días posteriores a la registración.

De este total, USD 6.300 millones se atribuyeron a esta medida, de los cuales el Tesoro absorbió cerca de USD 2.200 millones, una cifra inferior a lo previsto dada la naturaleza del costo fiscal de la iniciativa.

Ahora se espera una caída sustancial en las liquidaciones de exportaciones del agro en los próximos meses —hasta la cosecha fina en el verano—, ya que gran parte de estos flujos se anticiparon. Este factor se suma a la presión alcista sobre el tipo de cambio.


Los Cambios que el Mercado Da Por Descontados

Para el período inmediatamente posterior a los comicios, los analistas coinciden en la necesidad de una «recalibración» urgente del régimen cambiario, el cual ha requerido fuertes ventas diarias del Tesoro y del Banco Central desde finales de agosto. Entre las modificaciones que el mercado considera ineludibles, se destacan:

  • Eliminación de las bandas: Se espera suprimir el límite explícito que, de hecho, anticipa la intervención oficial.
  • Un tipo de cambio más flexible: Se anticipa una mayor elasticidad en el precio de la divisa que, aunque no es una certeza, se presume que podría ser superior al nivel actual.
  • Recuperación de Reservas: Retomar la iniciativa para sumar reservas mediante compras oficiales, en lugar de recurrir al endeudamiento de corto plazo.
  • Flotación «Sucia»: Un esquema que otorgue mayor potestad al BCRA para realizar intervenciones puntuales con el objetivo de acomodar el movimiento cambiario a las expectativas del Gobierno.
  • Administración del Respaldo Crediticio: Gestionar el apoyo financiero que podría provenir del exterior (Tesoro de EEUU, FMI, organismos multilaterales) hasta que se logre una baja del riesgo país.

Perspectivas de los Analistas

Jorge Vasconcelos, economista del Ieral de Fundación Mediterránea, señaló que la inestabilidad actual es resultado de la «percepción de problemas de gobernabilidad y las expectativas de cambios de política económica», buscando un régimen monetario-cambiario que garantice una recuperación sostenida de reservas sin recurrir a nuevos ajustes crediticios. Vasconcelos advirtió sobre una brecha cambiaria próxima al 10%, lo que «puede afectar la percepción acerca de cuál es el tipo de cambio ‘de equilibrio’, y complicar la continuidad del proceso de recuperación de reservas» debido a la inminente caída en el ritmo de las liquidaciones de agrodólares.

Desde Adcap Grupo Financiero, Federico Filippini y Javier Casabal indicaron que el tipo de cambio real parece sostenible siempre que se asegure nuevo financiamiento, pero una renovada presión sobre el peso o un resultado desfavorable en octubre «podrían minar la confianza y provocar una nueva fase de inestabilidad». Concluyeron que «la política y la vigilancia de reservas permanecerán en el centro de la agenda de corto plazo«. Agregaron que si Argentina avanza hacia un régimen cambiario más libre, esperan que los bonos en moneda dura superen materialmente el desempeño de sus pares en pesos.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, subrayó que «el mercado continua tensionado, con la mirada no solo en la carrera electoral sino también en la dinámica macro financiera».

Max Capital criticó que la política cambiaria se está volviendo un obstáculo para el Gobierno, que se niega a aceptar una moneda más débil, buscando en cambio apoyo multilateral y bilateral para defender un tipo de cambio que «parece sobrevaluado bajo los riesgos electorales actuales». Consideraron que el movimiento racional sería dejar flotar la moneda, confiando en el ancla fiscal, lo que limitaría la depreciación potencial. Apuntaron que ninguna tasa compensa hoy el temor de los inversores a que el dólar «salte por encima de $1.500 después de las elecciones, un nivel que parece razonable considerando los riesgos».

Ignacio Morales, de Wise Capital, destacó que las tensiones se atenuaron parcialmente a finales de septiembre gracias a la suspensión de retenciones y el anuncio de un salvataje financiero del Tesoro de EEUU (que incluiría un swap por USD 20.000 millones y créditos). No obstante, señaló que esto ocurre en un «contexto de nuevas restricciones cambiarias» aplicadas para frenar la demanda de dólares, como la reinstauración de la restricción cruzada para frenar el «rulo» que alimenta el Contado con Liquidación.

Finalmente, desde Invecq Consultora Económica aseguraron que «los inversores ya anticipan cambios en el régimen cambiario después de las elecciones, condicionando la evolución de los precios a la definición política y económica». Concluyeron que una modificación del esquema resulta inevitable, ya que, aunque el tipo de cambio real aumentó, sigue generando desbalances en la Cuenta Corriente y compromisos crecientes. La incógnita central es la magnitud del ajuste y la posible flexibilización de otras restricciones.

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