En una decisión que promete reavivar las tensiones con las provincias, el Poder Ejecutivo Nacional vetó completamente la ley que buscaba redistribuir automáticamente los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). La medida, oficializada en el Decreto 652/2025, ha generado un nuevo capítulo en el conflicto entre el Gobierno nacional y los gobernadores, que reclamaban mayor equidad y transparencia en el manejo de estos fondos.
¿Qué es el veto y por qué generó controversia?
La ley vetada, aprobada por el Congreso el 20 de agosto de 2025, proponía que los ATN se distribuyeran de forma automática y diaria a las provincias, siguiendo los mismos coeficientes de la Ley de Coparticipación. Los gobernadores defendían esta propuesta como una forma de terminar con la discrecionalidad del Ejecutivo, que ha sido históricamente criticada por usarse como una herramienta de presión política.
Sin embargo, el Gobierno nacional argumenta que los ATN no son parte de la coparticipación, sino un instrumento extraordinario creado para atender emergencias (como desastres naturales o crisis económicas y sanitarias). Según el decreto, convertir estos fondos en un reparto automático «desvirtuaría» su propósito original y limitaría la capacidad del Estado para responder con rapidez a contingencias imprevistas.
Las claves del debate
El veto presidencial se basa en la necesidad de mantener la naturaleza discrecional de estos fondos. El Ejecutivo sostiene que la asignación de los ATN debe seguir bajo su órbita para garantizar la flexibilidad necesaria en momentos de crisis. En contrapartida, las provincias insisten en que la distribución automática es fundamental para garantizar un reparto más justo y federal, evitando el uso político de los recursos.
Este movimiento no solo profundiza las diferencias entre el Gobierno central y los líderes provinciales, sino que también subraya el debate central sobre la distribución de recursos y el equilibrio de poder en el sistema federal argentino.