El Ceibo Backyard Ultra: La épica victoria de Agustín Casajús en Dolores

Picture of Microfono Abierto
Microfono Abierto

La ciudad de Dolores reafirmó su protagonismo en el mapa del ultrarunning global al albergar la 4ª edición del El Ceibo Backyard Ultra. Esta competencia de resistencia extrema desafió las capacidades físicas y psicológicas de más de un centenar de atletas durante tres jornadas seguidas. Agustín Casajús se alzó con la victoria tras una performance excepcional en la que logró batir su propia marca personal. El podio fue completado por Darío Arauz, en el segundo puesto, y Ana Clara Ferrere, en el tercero. Por su parte, la destacada actuación local estuvo a cargo de Yessica Montoya, quien se posicionó como la mejor dolorense al obtener el cuarto lugar.

Un formato donde solo el último queda en pie

Esta prueba, integrada al calendario oficial mundial de Backyard Ultra, se rige por una premisa tan sencilla como implacable: los participantes deben completar un circuito de 6,7 kilómetros cada hora, de manera sistemática. La carrera no tiene una distancia final definida ni un tiempo límite; la victoria pertenece únicamente al último corredor que logre mantenerse en pie y largar la vuelta siguiente. Es, esencialmente, una lucha de resistencia pura contra el resto de los competidores.

Durante más de 45 horas consecutivas, deportistas de Argentina y del exterior transformaron las calles dolorenses en un testimonio vivo de estrategia, fatiga y resiliencia. La convocatoria internacional incluyó representantes de Alemania, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela, sumados a corredores de provincias como Córdoba, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Misiones, La Pampa y la Ciudad de Buenos Aires.

La ciudad como circuito vivo

Una de las particularidades más distintivas de esta edición fue su carácter urbano. El recorrido callejero, que tuvo como epicentro de largada y llegada el Polideportivo Municipal, permitió que la competencia se fundiera con la rutina de la ciudad. Los vecinos fueron testigos de cómo los atletas atravesaban madrugadas gélidas, el calor diurno y el cansancio acumulado, manteniendo el ritmo vuelta tras vuelta en medio de un silencio absoluto.

El evento dispuso de un sólido apoyo por parte del Municipio de Dolores, que garantizó la infraestructura logística y sanitaria necesaria para una cita de este calibre internacional. Desde la gestión municipal subrayaron que estas competencias no solo posicionan a la ciudad como un referente de los desafíos deportivos de alto rendimiento, sino que también impulsan el turismo y la visibilidad nacional.

El intendente Juan Pablo García destacó durante la antesala del evento:

“Dolores vuelve a posicionarse como epicentro del deporte regional e internacional”.

Además, resaltó el valor de ser sede oficial de una fecha del circuito mundial de Backyard Ultra.

Más que una competencia atlética convencional, El Ceibo Backyard Ultra se consolidó como una experiencia de límites humanos, donde el verdadero adversario no es el cronómetro, sino el propio agotamiento físico y mental. Con este éxito, Dolores asegura su lugar destacado en la geografía del deporte extremo mundial.

Destacados