Dólar: El duelo sin ganador entre el Tesoro de EEUU y el mercado

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Microfono Abierto

La reciente intervención directa del Tesoro de EEUU en la plaza cambiaria local y la confirmación de un paquete de socorro financiero de $40.000 millones han marcado un antes y un después en la dinámica del dólar, aunque las ventas realizadas a cuenta de la administración Trump en el mercado no lograron contener completamente la presión alcista de la divisa. Con la vista puesta en las elecciones del 26 de octubre, los analistas y operadores se apresuran a descifrar el futuro de la economía y los movimientos del mercado en un escenario de gran incertidumbre.

Un momento clave se vivió el martes 14, en el marco de las “Reuniones Anuales 2025” del Banco Mundial y el FMI, cuando el presidente Javier Milei fue recibido en la Casa Blanca por su par estadounidense Donald Trump. Sin embargo, la esperada señal de respaldo total se vio matizada por lo que pareció ser un condicionamiento de la ayuda financiera al resultado de las urnas. Esto motivó una rápida reacción: al día siguiente, el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, confirmó un paquete de apoyo que se compone de un swap de $20.000 millones y otros $20.000 millones provenientes de bancos y fondos de inversión. Este respaldo a la gestión libertaria llega a solo dos semanas de unos comicios legislativos cruciales donde el oficialismo busca reforzar su minoría en el Congreso.

La celeridad del apoyo se explica por la intensa presión cambiaria previa, que obligó a ventas oficiales por más de $3.000 millones en menos de un mes, con la cotización del dólar testeando persistentemente el techo de las bandas de flotación. Se estima que el Tesoro norteamericano inyectó unos $400 millones en cinco de las últimas seis ruedas para mantener a raya el precio, que aún ronda la banda superior ($1.450 frente a un techo de $1.489). El enorme poder de fuego del Tesoro norteamericano es evidente, y si bien la demanda local podría disminuir tras los comicios, esta fortaleza es también una señal de la debilidad subyacente del Banco Central, que, para los expertos, carece de reservas propias líquidas para defender el esquema cambiario sin asistencia externa. La gran pregunta es qué ocurrirá si el apoyo norteamericano se retira.

Max Capital señaló que la demanda cambiaria no es solo especulativa, sino que incluye adelanto de importaciones y dolarización de ahorros individuales, haciendo que la señal de EEUU sea poderosa, pero insuficiente por sí sola sin liquidez adicional. La ayuda financiera está diseñada para actuar en múltiples frentes: desde el swap para reservas hasta la intervención en el mercado de contado y futuros, incluyendo la compra de bonos para reducir el riesgo país (hoy en $1.100 puntos básicos) y, consecuentemente, los precios de los dólares bursátiles. Sin embargo, la reacción del mercado ha sido moderada, ya que, según Max Capital, las valoraciones ya descuentan un menor riesgo crediticio. Para la Consultora 1816, “la sostenibilidad del régimen cambiario depende exclusivamente de la continuidad del apoyo estadounidense”.

Mientras los analistas de 1816 observan que, hasta el 27 de octubre, la operativa se centra en “esperar el próximo tuit” debido a la volatilidad extrema, el foco sigue en el futuro del régimen cambiario. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, defendió en Washington la continuidad de las bandas como “apropiada y en proceso de ensanchamiento gradual”, atribuyendo la demanda a un “shock preelectoral desproporcionado”. Sin embargo, el esquema impidió la acumulación de reservas y obligó a ventas millonarias, tanto del BCRA como del Tesoro argentino.

Aun así, expertos como Gustavo Ber no anticipan un escenario de pánico, destacando que el tipo de cambio real se encuentra en una zona de equilibrio para la cuenta corriente y que los depósitos privados en dólares han marcado un nuevo récord de casi $35.000 millones. Para Ber, la clave radica en la estrategia post-electoral de intervención y la aplicación de un programa de compra de deuda en dólares que impulse el riesgo país hacia los 500 puntos básicos.

Eric Ritondale, de Puente, destacó que el anuncio de EEUU es “histórico y contundente”, y que el respaldo directo del Tesoro no solo aporta liquidez, sino también “validación política y credibilidad externa a las reformas en curso”. JP Morgan coincidió en que el “régimen cambiario es adecuado para el momento, pero después de las elecciones será necesario introducir ajustes” y que “el apoyo estadounidense solo se aprovechará completamente si Argentina logra forjar un consenso político más amplio y se ajusta el régimen cambiario”. En última instancia, como resumió Luis Secco, el apoyo de Washington es “un salvavidas, no una brújula”, alentando una tregua financiera sin garantizar la gobernabilidad o sostenibilidad a largo plazo. Vatnet Financial Research concluyó que la meta inmediata es llegar al domingo sin mayores sobresaltos, siendo indispensable, en el futuro, lograr un flujo de divisas positivo.

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