La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezará durante la jornada de hoy una masiva movilización hacia la Plaza de Mayo para manifestar su firme rechazo a la reforma laboral impulsada por la administración de Javier Milei. La protesta, que tiene su epicentro a partir de las 15 horas, contará con la participación de las dos vertientes de la CTA, diversas organizaciones piqueteras, partidos de izquierda y múltiples sectores del Partido Justicialista. El cierre del evento estará a cargo de los tres secretarios generales de la central obrera, Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, quienes brindarán los discursos finales desde el escenario principal.
Bajo la consigna central de marchar en defensa del trabajo de los argentinos y contra la precarización que denuncian en el proyecto oficial, la CGT desplegará a su nueva conducción en lo que representa su bautismo de fuego en las calles tras asumir el pasado 5 de noviembre. En el palco principal, junto a los secretarios generales, se ubicarán figuras históricas del Consejo Directivo como Héctor Daer, Carlos Acuña, Andrés Rodríguez de UPCN, Gerardo Martínez de la UOCRA y José Luis Lingeri de Obras Sanitarias. Esta nueva etapa del mando sindical mantiene a Argüello como nexo con la gestión anterior, tras el alejamiento de Pablo Moyano a fines del año pasado.
En un contexto geopolítico paralelo pero influyente en la agenda regional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dictó recientemente un bloqueo absoluto contra los buques petroleros sancionados que utiliza el gobierno de Venezuela para evadir el embargo vigente. Esta medida marca una intensificación de la presión de Washington sobre Nicolás Maduro, quien ha denunciado el despliegue naval estadounidense en el Caribe como una maniobra encubierta para apropiarse de los recursos energéticos venezolanos bajo la excusa de operaciones contra el narcotráfico.
De regreso al ámbito local, la movilización de hoy es el resultado de una intensa labor de coordinación política. La conducción cegetista mantuvo reuniones estratégicas con intendentes bonaerenses vinculados a La Cámpora, entre ellos Mayra Mendoza y Julián Álvarez, asegurando el respaldo de los territorios alineados con Cristina Kirchner. Asimismo, se sumarán las estructuras municipales que responden directamente al gobernador Axel Kicillof. El apoyo político se completa con el bloque de diputados de Unión por la Patria, quienes tras un encuentro en la sede de la calle Azopardo confirmaron su presencia en las columnas de manifestantes.
El núcleo del conflicto reside en las modificaciones legales que se debaten en el Senado, las cuales la CGT califica como un retroceso en los derechos laborales. Entre los puntos más cuestionados se encuentran la reducción de las indemnizaciones, la posibilidad de pagar salarios en especie o moneda extranjera, la creación de bancos de horas que flexibilizan la jornada y la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos. También se rechaza la quita de obligatoriedad a las empresas para retener cuotas sindicales y la instauración de la figura del repartidor independiente para trabajadores de plataformas digitales.
La magnitud de la convocatoria se refleja en la diversidad de sectores que confluirán en el centro porteño. Las CTA de Hugo Yasky y Hugo Godoy se agruparán en Diagonal Norte con gremios de peso como Suteba y ATE, este último llevando adelante una jornada de paro total. Por su parte, la UTEP de Alejandro Gramajo movilizará a los movimientos sociales peronistas y de izquierda desde la Avenida 9 de Julio, exigiendo un estatuto específico para la economía popular. A ellos se sumará la estructura de transporte de la CATT, liderada por Juan Carlos Schmid, y las federaciones docentes universitarias que marcharán desde la zona de Congreso.
Finalmente, el espectro político se dividirá en distintos puntos de acceso hacia la histórica plaza. Mientras que el Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof y los intendentes del PJ bonaerense se concentrarán en Avenida de Mayo y Tacuarí, La Cámpora y el espacio Patria Grande de Juan Grabois tendrán sus propios puntos de reunión para converger por la tarde. El cierre de la jornada tendrá una particularidad, ya que una vez finalizado el acto central de la CGT, el Frente de Izquierda y el sindicalismo combativo, integrados por el Sutna y el Polo Obrero, realizarán su propio acto independiente para marcar su posición frente a la crisis laboral actual.