La investigación judicial por presuntas coimas en la Administración Nacional de Discapacidad (Andis) sumó este jueves un testimonio que sacude a la Casa Rosada. Fernando Cerimedo, consultor político y ex hombre cercano a Javier Milei, aseguró que Diego Spagnuolo le confesó que las droguerías pagaban sobornos equivalentes al 8% de lo facturado y que “un tres por ciento terminaba en la Casa Rosada”.
En su declaración, Cerimedo relató además que Spagnuolo le mencionó que Eduardo “Lule” Menem recibía alrededor de un millón de dólares por mes y que la maniobra era conocida tanto por el propio presidente Milei como por la ministra Sandra Pettovello. “En junio de 2024 me cuenta que le contó a Milei lo que estaba pasando, que Milei se indignó y que esto ya se lo había transmitido a Pettovello”, afirmó el consultor.
El testimonio fue incorporado tras el levantamiento del secreto de sumario en la causa, lo que generó expectativa sobre dos definiciones: la estrategia judicial de Spagnuolo —quien todavía no designó abogado defensor— y el contenido de la declaración de Cerimedo, que finalmente confirmó las sospechas que habían surgido a partir de los audios filtrados.
El esquema de recaudación
De acuerdo con la investigación, el incremento de la coima del 5 al 8% generó quejas entre las droguerías, pero Spagnuolo habría respondido que no podía intervenir porque “le habían dado la orden de no meterse”. Los audios que forman parte del expediente también señalan a los hermanos Kovalivker, dueños de la droguería Suizo Argentina, como los encargados de reunir el dinero de los laboratorios competidores.
El eje de la pesquisa judicial está puesto en unos 600 contratos firmados entre la Andis y Suizo Argentina, empresa que experimentó un crecimiento exponencial en su facturación. La Procuraduría de Investigaciones Administrativas, a cargo de Sergio Rodríguez, colabora con el fiscal Franco Picardi en el análisis de esa documentación.
Impacto político
El avance del expediente se da en un momento de marcada fragilidad para el oficialismo. La decisión de Milei de apartar a Lule Menem de la coordinación de la campaña electoral —reemplazándolo por Pilar Ramírez, dirigente cercana a Karina Milei— se leyó como un movimiento para contener el daño político derivado del escándalo.
En su dictamen, el fiscal Picardi sostuvo que los hechos investigados “habrían ocasionado un perjuicio patrimonial al Estado nacional y, en particular, a los destinatarios de las políticas públicas de discapacidad”.
El contexto político también juega: hace apenas dos meses investigar a funcionarios libertarios era una tarea cuesta arriba en Comodoro Py. Hoy, con un gobierno debilitado en las urnas, en el Congreso y en la calle, el panorama judicial es otro. Y en el centro de la tormenta, la figura de Karina Milei aparece indisolublemente unida a la de su hermano presidente: “Karina es Javier, Javier es Karina”, repiten en los pasillos del poder.