La fiscalía brasileña decidió reducir el pedido de condena original, pasando de tres delitos a uno solo, lo que establece una pena mínima susceptible de ser compensada mediante servicios comunitarios y el pago de un resarcimiento económico a las víctimas.
La abogada santiagueña Agostina Páez, quien permanecía detenida en Brasil bajo la acusación de “injuria racial”, recuperará su libertad y regresará a la Argentina tras la primera audiencia de instrucción y juzgamiento. Este proceso se desarrolla ante el Tribunal Penal número 37 de Río de Janeiro, bajo la tutela del magistrado Guilherme Schilling Pollo Duarte, quien inicialmente podría haber dictado una sentencia de hasta 15 años de prisión. No obstante, durante la comparecencia inicial, el Ministerio Público brasileño modificó su postura al solicitar la condena por un único delito con una pena mínima de dos años, la cual podrá ser reemplazada por tareas comunitarias y una reparación financiera.
Al respecto, la defensora Carla Junqueira explicó en declaraciones televisivas que actualmente se encuentran completando los trámites administrativos necesarios, señalando que la fiscalía no presentó objeciones y que el juez debe definir el monto de la caución, estimando un plazo de aproximadamente tres días para que la liberación de Páez se haga efectiva. Durante este primer encuentro judicial, los querellantes sostuvieron que la joven realizó gestos de carácter racista a la salida de un establecimiento gastronómico. La letrada calificó esta etapa como un éxito para la defensa, detallando que los servicios comunitarios se cumplirán en territorio argentino y que la acusación finalmente se encuadró como un delito continuado de reacción frente a tres personas.
Por su parte, la propia Agostina Páez manifestó que le dijo la verdad al juez en todo momento y que extendió un pedido de disculpas a quienes la denunciaron. Calificó lo sucedido como la experiencia más difícil de su vida y expresó su alivio ante la situación, aunque manifestó incertidumbre sobre el momento en que le retirarán la tobillera electrónica. Según su relato, las víctimas aceptaron sus disculpas y se retiraron del tribunal sin realizar declaraciones adicionales sobre ella. En una conferencia de prensa improvisada a la salida de la sede judicial, la abogada remarcó que no recibió disculpas del hombre que le habría realizado un gesto obsceno previamente, pero insistió en que no encontrará paz hasta no estar de regreso en Santiago del Estero, debido a que continúa recibiendo amenazas y permanece resguardada.
Páez aprovechó la ocasión para recomendar a quienes viajen que se interioricen en el contexto cultural local y comprendan la perspectiva de quienes sufren el racismo. Pese al traumático episodio, afirmó que volvería a Brasil en el futuro por el aprecio que le tiene al país, aunque su prioridad inmediata es retornar a su hogar. Asimismo, la influencer adelantó su intención de trabajar junto a sus representantes legales para visibilizar esta problemática, brindando guía a otras personas que atraviesen situaciones similares. En términos económicos, la fiscalía solicitó una indemnización de 50.000 unidades de la moneda local para cada una de las víctimas, lo que transformaría la condena en un resarcimiento pecuniario. Si bien el juez aún no ha dictado la resolución final sobre este punto, la defensa se mostró optimista tras lograr el objetivo de reducir la calificación penal para habilitar el pronto regreso de la joven a su país.