De acuerdo con los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la tasa de desocupación registró un incremento significativo durante el cuarto trimestre de 2025. El indicador, que mide a quienes no tienen trabajo pero lo buscan activamente, se posicionó en el 7,5% de la población económicamente activa, lo que representa una suba de 1,1 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año anterior. En términos absolutos, esto significa que el desempleo alcanzó a 1,64 millones de personas tras un incremento de 211.900 trabajadores desocupados solo en el último tramo del año.
El mercado laboral muestra señales de deterioro pese a que otras variables macroeconómicas no se contrajeron en la misma proporción. Mientras la oferta laboral creció, el empleo total sufrió una contracción, impactando especialmente en el sector formal. Según el análisis del economista Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier, la caída de la tasa de empleo se explica íntegramente por la pérdida de puestos de trabajo registrados, la cual fue apenas compensada por un levísimo incremento del empleo informal. Por su parte, desde la consultora Equilibra advierten sobre una paradoja: la actividad económica mostró expansión, pero esta se concentró en sectores que no demandan gran cantidad de mano de obra en los grandes centros urbanos.
El impacto de este fenómeno ha sido marcadamente desigual, ensañándose con los segmentos más jóvenes de la sociedad. La desocupación entre las mujeres de 14 a 29 años subió 3 puntos porcentuales, mientras que en los varones del mismo rango etario el salto fue de 3,7 puntos. En contraste, los indicadores para los grupos de entre 30 y 64 años se mantuvieron estables. Al observar la caracterización de quienes buscan empleo, destaca que casi un 31% de los desocupados lleva más de un año intentando reinsertarse en el mercado, lo que evidencia una creciente dificultad para conseguir trabajo a largo plazo.
Desde una perspectiva sectorial y geográfica, la construcción es la rama de actividad que más desocupados genera, concentrando casi el 20% del total, seguida por el comercio y el servicio doméstico. En cuanto al mapa del desempleo, el Gran Buenos Aires lidera el ranking con una tasa del 8,6%, alcanzando picos del 9,5% en los partidos del conurbano, Mar del Plata y Gran La Plata. En el extremo opuesto, regiones como Santiago del Estero y Viedma mantienen los índices más bajos del país. Un informe del Banco Provincia subraya que 2025 fue un año inédito: el PBI creció pero la desocupación aumentó, impulsada por una actividad traccionada por sectores poco intensivos en trabajo y una caída del poder adquisitivo que obliga a más personas a salir a buscar empleo de manera urgente.