La educación superior vuelve a convertirse en eje de la agenda política. Tras los recortes presupuestarios que ya desataron dos de las marchas más numerosas de 2024, una nueva movilización se prepara para este miércoles frente al Congreso, cuando la Cámara de Diputados discuta si rechaza el veto de Javier Milei a la ley de Financiamiento Universitario.
Un relevamiento realizado esta semana por la consultora Proyección —dirigida por Santiago Giorgetta y Manuel Zunino— muestra que la universidad pública mantiene un nivel de apoyo social contundente: el 89% de la ciudadanía tiene una imagen favorable de la institución, y casi un 94% la considera clave para el desarrollo del país. En sintonía, un 71,2% entiende que la decisión presidencial afectó la imagen del propio Milei.
Prestigio y consenso por el financiamiento estatal
De acuerdo con la encuesta, el 53,1% de los entrevistados evaluó como “muy buena” la universidad pública y otro 35,8% la calificó de “buena”, frente a un 8,5% de opiniones negativas. Para la mayoría, representa sobre todo “igualdad de oportunidades” (63,1%) y “excelencia académica y formación profesional” (62,5%).
Los argumentos oficialistas que intentan vincular a las universidades con la militancia política o la ineficiencia económica aparecen en un plano marginal: apenas un 19,2% de los consultados coincidió con esa idea y solo un 3,7% la consideró “un gasto innecesario”.
En cuanto al financiamiento, el apoyo es categórico. El 55,4% dijo estar “muy de acuerdo” y otro 28,2% “de acuerdo” con que el Estado sostenga económicamente a las universidades, lo que arroja un 83,6% de respaldo al sistema público y gratuito.
Rechazo extendido al veto presidencial
El estudio también reveló que el 68,7% de los encuestados rechaza el veto de Milei a la ley universitaria: el 45,8% lo hizo de manera “muy en desacuerdo” y el 22,9% “en desacuerdo”. Apenas un 26% apoyó la decisión.
Un 64,3% de los consultados afirmó que los diputados deberían votar en contra del veto, frente a un 22,8% que pidió acompañarlo.
Expectativa en la sesión y presión en la calle
La sesión está prevista para las 13 del miércoles. Allí, el oficialismo buscará retener al menos un tercio de los votos para sostener el veto, mientras que la oposición intentará reunir los dos tercios necesarios para revertirlo.
En paralelo, una masiva concentración de estudiantes, sindicatos, trabajadores del Hospital Garrahan y organizaciones sociales acompañará el debate en las calles. El gobernador Axel Kicillof, la CGT y las dos CTA ya confirmaron su presencia.
En la previa, el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, advirtió en redes sociales que “no se puede especular con el Garrahan ni con el financiamiento de las universidades”, en referencia a las negociaciones que aún persisten con diputados que no definieron su voto.
El desenlace se jugará tanto en el recinto como en la movilización, con la universidad pública otra vez en el centro de la escena política y social.