El Jefe de Estado defendió su hoja de ruta internacional tras la detención de Nicolás Maduro, avaló la ofensiva de la administración Trump y estableció una nítida distinción entre su alineamiento político y la dinámica de los intercambios económicos.
Durante una entrevista concedida este martes por la noche al canal de streaming Neura, el presidente Javier Milei reafirmó que la República Argentina sostiene un alineamiento geopolítico inquebrantable con Estados Unidos. En su intervención, elogió el protagonismo de Donald Trump en el tablero global y respaldó la intervención que culminó con la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, aunque fue enfático al aclarar que el país mantendrá sus vínculos comerciales con China.
Milei analizó que Trump está llevando a cabo un «rediseño del orden mundial», argumentando que la discusión internacional ha mutado desde el paradigma de la globalización tradicional hacia una lógica estrictamente geopolítica. Bajo esta premisa, sostuvo que uno de los pilares de su gestión es contribuir a «terminar con el socialismo asesino», concepto que asoció directamente con los regímenes de Venezuela, Cuba y Nicaragua.
El mandatario subrayó que la postura de su administración no es una respuesta circunstancial, sino una definición estratégica de base: “Adoptamos una posición nítida mucho antes de ser electos. Fue una pieza central de nuestra plataforma electoral y de nuestra alianza geopolítica”, precisó. Asimismo, consideró que el escenario regional atraviesa un reordenamiento donde Argentina se encuentra en una posición de privilegio.
China y el pragmatismo comercial: el límite trazado por el Presidente
A pesar de la vehemencia en su respaldo a Washington, Milei introdujo una diferenciación sustancial al explicar que la alianza es de carácter geopolítico y no necesariamente comercial. En ese sentido, fue determinante: “No voy a romper los lazos comerciales con China”. Para dar sustento a su postura, señaló que incluso los propios Estados Unidos preservan relaciones económicas de gran escala con la potencia asiática.
Simultáneamente, el Presidente justificó el accionar estadounidense en territorio venezolano y lanzó severas acusaciones contra el chavismo, al que definió como un “narcoestado terrorista”, señalando presuntas conexiones con Irán, Hezbollah, Hamas, el ELN y las FARC.
Por otra parte, Milei validó el control de los recursos petroleros venezolanos por parte de Washington, bajo el argumento de que la medida busca asfixiar el financiamiento de estructuras que calificó como terroristas. En esa línea, descartó que la maniobra represente una apropiación indebida del recurso natural, encuadrándola en una estrategia de seguridad internacional.
Finalmente, el Jefe de Estado concluyó su análisis mencionando las denuncias por violaciones a los derechos humanos en Venezuela y el caso del gendarme argentino Nahuel Gallo. En este punto, fustigó las críticas provenientes de sectores de izquierda tras la caída de Maduro, calificando como “dantescas” las reacciones de quienes cuestionaron el operativo.