El avance de los incendios forestales ha situado a vastas regiones del territorio nacional en una coyuntura crítica. De acuerdo con la cartografía de riesgo elaborada por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), el país atraviesa una temporada de peligro extremo, con focos activos que ya han devastado miles de hectáreas y demandan un despliegue masivo de recursos federales y provinciales. El nivel de alerta máxima se concentra actualmente en las franjas del centro y norte argentino, mientras que la región cordillerana de la Patagonia mantiene focos activos bajo una vigilancia intensiva.
El informe técnico del SNMF categoriza el territorio en cinco niveles de riesgo: extremo, muy alto, alto, moderado y bajo. El mapa actualizado al 15 de enero revela que las provincias de la zona central y septentrional, tales como Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y San Luis, presentan puntos críticos representados en color rojo, lo que indica un peligro de propagación explosiva. Esta condición de alerta se proyecta también hacia el noroeste, afectando sectores de Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Catamarca.
En la región pampeana, la sinergia entre las temperaturas agobiantes, la persistente sequía y las ráfagas de viento intenso ha potenciado la vulnerabilidad del terreno. El centro de La Pampa y el cordón sur de Buenos Aires se erigen como los epicentros de esta alerta roja. Por otro lado, en el noreste, el riesgo extremo alcanza áreas de Corrientes y Misiones, donde la densidad de la vegetación local actúa como un amplificador natural de las llamas. La comparativa entre los relevamientos del 14 y 15 de enero evidencia, además, un desplazamiento del peligro extremo hacia el norte patagónico, impactando especialmente en el noroeste de Chubut y el suroeste de Río Negro, donde la baja humedad del bosque nativo y el material combustible acumulado facilitan la ignición.
Según el último parte del Sistema Federal de Manejo del Fuego, diversas provincias registran incendios en distintos estados: activos, contenidos o extinguidos. En la provincia de Chubut, el foco denominado “Primera Cantera Puerto Patriada” continúa clasificado como activo, con una afectación estimada de 11.970 hectáreas. En este escenario operan brigadas nacionales y provinciales, apoyadas por unidades aéreas como el avión hidrante AT-802 y helicópteros Bell 407, con la colaboración de la Federación Chubutense de Bomberos Voluntarios.
En La Pampa, el foco iniciado en la Ruta Nacional 35 (kilómetros 176/177) se encuentra actualmente contenido, mientras que las autoridades confirmaron la extinción de los incendios dentro del Parque Nacional Lihue Calel. En la provincia de Neuquén, las labores de las brigadas del Servicio Provincial y el soporte aéreo lograron pasar a estado de «contenido» los incendios en «Cerro Chañy» y «La Gotera».
En Río Negro, el programa SPLIF reportó como controlados los focos en “Cantera Eva Perón” y el “Vertedero Municipal” en Bariloche, tras un intenso trabajo por tierra y aire. Asimismo, en Santa Cruz, el incendio “Túnel Inferior” permanece contenido, afectando matorrales y sectores de bosque nativo. Los organismos subrayan que las tareas de enfriamiento y monitoreo perimetral son ininterrumpidas para evitar reactivaciones por efecto del viento.
En el marco de la emergencia que golpea a la Comarca Andina, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, anunció que el incendio en Puerto Patriada ha sido contenido en un 85% tras más de una semana de combate frontal. Torres destacó que el riesgo para las poblaciones urbanas vecinas ha disminuido drásticamente gracias a un operativo que movilizó a más de 660 personas, incluyendo brigadistas, bomberos y fuerzas de seguridad, asistidos por ocho medios aéreos y maquinaria pesada.
Este despliegue coordinado contó con el soporte logístico del SNMF y el auxilio de las provincias de Neuquén, Río Negro, Santiago del Estero y Córdoba. Pese a que el incendio ya afectó unas 12.000 hectáreas —incluyendo infraestructura y viviendas— y que se mantiene el Estado de Catástrofe en Epuyén, las precipitaciones recientes han sido un aliado clave. No obstante, en el Parque Nacional Los Alerces persisten focos con comportamiento extremo en la zona del Arroyo Braese.
Finalmente, el gobernador Torres fue enfático al asegurar que su administración no permitirá la comercialización de tierras de bosque nativo incendiadas y desestimó cualquier interpretación de los siniestros vinculada a conflictos étnicos. El diagnóstico oficial reafirma que Argentina atraviesa una temporada de riesgo extremo, instando a la población a extremar precauciones en todas las zonas señaladas en rojo por el mapa de peligrosidad.