El Ministerio de Salud de la Nación anunció este miércoles la activación de un operativo de emergencia destinado a reforzar la respuesta sanitaria ante el brote de fiebre chikungunya que afecta al noroeste argentino. La provincia de Salta se ha consolidado como el epicentro de la enfermedad, registrando un incremento exponencial de casos en las últimas semanas que ya ha comenzado a propagarse hacia provincias vecinas de la región.
Según los últimos reportes oficiales correspondientes a la semana epidemiológica 11, se han notificado 348 casos, entre confirmados y probables, de los cuales Salta concentra casi el 80% del total. El avance del virus, transmitido por el mosquito Aedes aegypti, ha derivado en una alerta sanitaria nacional, impulsando la implementación de medidas de mitigación urgentes para circunscribir la transmisión.
Este escenario se desarrolla en un marco regional crítico, con aumentos de infectados en Brasil y Bolivia. Asimismo, la preocupación se extendió a la zona central del país tras la confirmación del primer caso autóctono en la provincia de Buenos Aires, lo que obligó a disparar los protocolos de vigilancia y bloqueo de foco en territorio bonaerense.
Estrategia oficial y vigilancia territorial
«A través del Instituto Malbrán, hemos procedido al envío de test rápidos a las áreas con mayor circulación viral y mantenemos el apoyo técnico en las localidades fronterizas con Bolivia para la eliminación de criaderos», informaron las autoridades sanitarias nacionales. Además, se distribuyó una guía abreviada de abordaje clínico para estandarizar la respuesta de los equipos de salud en todo el territorio.
La detección en Buenos Aires, específicamente en Ingeniero Budge (Lomas de Zamora), marcó un punto de inflexión. El caso índice, una mujer que inició síntomas el 5 de marzo, motivó un operativo de bloqueo donde se identificaron otras diez personas con sintomatología compatible sin antecedentes de viaje; de ellas, siete resultaron positivas tras los análisis de laboratorio.
Acciones en el epicentro y zonas críticas
Equipos técnicos de la Nación y de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) «Dr. Carlos G. Malbrán» se encuentran desplegados en las zonas más comprometidas. En Salta, las tareas de control focal se concentran en Aguas Blancas y Salvador Mazza, puntos de alta movilidad fronteriza. Las intervenciones incluyen:
- Eliminación sistemática de criaderos.
- Fumigación intradomiciliaria y peridomiciliaria.
- Búsqueda activa de febriles y capacitación de personal local.
- Tamizaje mediante test rápidos para agilizar el diagnóstico en sitios con acceso limitado a laboratorios de alta complejidad.
Perfil de la enfermedad y sintomatología
El brote actual muestra una clara transmisión local en Salta, Santiago del Estero y Tucumán. Los datos epidemiológicos indican una mediana de edad de 33 años, con mayor incidencia en mujeres.
Clínicamente, la fiebre chikungunya se manifiesta con temperaturas superiores a los 38,5 °C, cefaleas, mialgias y, fundamentalmente, dolor articular intenso. El Ministerio de Salud bonaerense aclaró que, a diferencia del dengue, la chikungunya impacta con mayor severidad en las articulaciones, pudiendo cronificarse en hasta el 40% de los pacientes según la OPS.
Diagnóstico, manejo y prevención
Dado que no existe una vacuna de distribución masiva ni un tratamiento antiviral específico, el manejo de la enfermedad es sintomático (reposo, hidratación y analgésicos). Las autoridades advierten taxativamente evitar el uso de antiinflamatorios no esteroides (AINEs) hasta descartar dengue, debido al riesgo de hemorragias.
La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz. El Ministerio de Salud insiste en la eliminación de cualquier recipiente que acumule agua estancada, el uso de repelentes y la instalación de barreras físicas como mosquiteros. «La articulación entre la comunidad y las autoridades es la única vía para frenar la proliferación del vector y reducir la velocidad de contagio», concluyeron desde la cartera sanitaria.