Acuerdo total: Petroleras se alinean con YPF para frenar la suba de combustibles

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Microfono Abierto

En respuesta a la creciente inestabilidad geopolítica en Medio Oriente y la consecuente escalada del precio internacional del crudo, las principales compañías petroleras que operan en Argentina han decidido plegarse a la estrategia de YPF para mantener la estabilidad en los surtidores. Productoras, refinadoras y comercializadoras minoristas sellaron un acuerdo que garantiza que los valores de la nafta y el gasoil permanezcan invariables en todo el territorio nacional por un período inicial de seis semanas.

Este entendimiento, que regirá durante 45 días a partir del 1° de abril, surge por iniciativa privada del sector sin intervención directa del Poder Ejecutivo. Según fuentes con conocimiento de la negociación, la decisión responde a la necesidad de ofrecer previsibilidad ante la volatilidad global y, fundamentalmente, al objetivo de frenar la caída de la demanda, que ha sido especialmente aguda en las provincias del interior.

El mecanismo de la «Cuenta Compensadora»

El acuerdo se activó tras observar que, desde el inicio de las hostilidades en el exterior, los combustibles en Argentina sufrieron incrementos cercanos al 20%. Esta suba provocó una merma sensible en las ventas, particularmente de la nafta súper en el interior del país, donde el precio perforó el techo de los $2000 por litro.

Para viabilizar la estabilidad sin afectar la rentabilidad, la industria implementó un esquema técnico basado en los valores de marzo:

  • Referencia de precios: Las transacciones internas entre productoras y refinadoras tomarán como base la cotización del crudo de marzo.
  • Facturación vs. Pago: Mientras que los productores facturarán según la cotización internacional (que ha tocado picos de USD 119 el barril y actualmente ronda los USD 109), los refinadores abonarán solo el valor vigente al mes de marzo.
  • Compensación diferida: La diferencia resultante se acumulará en una cuenta compensadora que será saldada en el futuro. Esto implica que, si el precio internacional del crudo descendiera ante una resolución del conflicto, el precio en el surtidor no bajará de inmediato, sino que se mantendrá para cubrir los saldos no abonados durante este período de «amortiguación».

Actores y estructura del sector

El pacto involucra a los tres eslabones de la cadena:

  1. Productores: Empresas como Tecpetrol, Pluspetrol y Fénix.
  2. Refinadoras: Raízen y Trafigura.
  3. Integradas: YPF y Pan American Energy (operadora de Axion), que participan en todo el proceso. Por su parte, Puma Energy (Trafigura) evalúa sumarse formalmente siguiendo la tendencia del mercado.

Esta arquitectura busca evitar conflictos de intereses. Los productores aceptan percibir sus ganancias de modo diferido en lugar de exportar todo el crudo —lo que desabastecería el mercado local—, mientras que los refinadores logran sostener sus operaciones sin trasladar costos a una demanda que hoy se muestra incapaz de absorber nuevos aumentos.

Variables externas y perspectivas

Si bien el crudo representa el 40% del precio final del combustible, el 60% restante está compuesto por impuestos, logística, biocombustibles y márgenes operativos. En este sentido, la industria puede moderar el impacto del petróleo pero no factores como variaciones en el tipo de cambio o cambios fiscales. No obstante, la reciente decisión del Gobierno de postergar la actualización de impuestos prevista para abril refuerza este contexto de estabilidad temporal.

Respecto al futuro, el sector anticipa que, incluso finalizada la guerra, los precios no regresarán a los niveles prebélicos de USD 60 por barril, debido a la destrucción de infraestructura energética a nivel global. Al finalizar el plazo de 45 días, las empresas realizarán una nueva evaluación de la coyuntura internacional y el comportamiento del consumo interno.

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